Funes suma Cándido: un restaurante a puertas cerradas para solo 16 comensales con menú de cinco pasos

Ubicado en el ingreso a Funes, ofrece una experiencia con reserva previa, menú degustación de cinco pasos y solo 16 cubiertos.

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La escena gastronómica de Funes continúa incorporando propuestas que buscan diferenciarse por el concepto antes que por la escala. La más reciente es Cándido · Restaurant Privé, un restaurante a puertas cerradas que abrió sus puertas con un formato poco habitual en la región: capacidad para apenas 16 personas por servicio, menú degustación de cinco pasos y atención exclusivamente con reserva previa.

Detrás del proyecto están Sofía González, rosarina y contadora de profesión, y el chef francés Mehdi Larabi, quienes decidieron transformar su propia casa en un espacio gastronómico donde la cocina de autor y la atención personalizada son el eje de la experiencia.

La historia de ambos comenzó en 2019, cuando se conocieron trabajando en una reconocida estación de esquí de los Alpes franceses. Allí surgió la idea de desarrollar un proyecto propio que combinara las tradiciones culinarias de Francia y Argentina, un objetivo que terminó tomando forma en Funes.

El restaurante fue inaugurado el pasado 4 de julio y funciona bajo un formato de restaurante privado, donde cada servicio está pensado para que los comensales disfruten de la cena sin apuros, en un ambiente íntimo y con contacto directo con quienes elaboran cada plato.

La propuesta gira en torno a un menú degustación de cinco pasos, integrado por una entrada fría, una entrada caliente, un plato principal, una degustación de quesos y un postre. La experiencia se complementa con una selección de vinos boutique elegidos para acompañar cada servicio.

Desde sus redes sociales, sus creadores resumen el espíritu del proyecto con una frase que sintetiza su identidad: «Dos culturas. Una pasión. Tu mesa en Funes».

Más que un restaurante tradicional, Cándido busca ofrecer una experiencia alrededor de la mesa. «Abrimos las puertas de nuestra casa para compartir algo que veníamos soñando hace tiempo: una cocina propia, hecha con cariño y sin apuro», expresan Sofía y Mehdi.

Ese concepto también se refleja en la cocina. Entre las preparaciones que forman parte de la propuesta aparece, por ejemplo, un osobuco al malbec cocinado lentamente junto a panceta, champiñones, zanahorias y cebolla caramelizada, una receta que combina técnicas francesas con ingredientes y sabores locales.

En otra de sus publicaciones, los impulsores del proyecto explican cuál es el objetivo de cada servicio: «En Cándido queremos que cada visita sea una pausa para desconectar, disfrutar y sentirse parte de la experiencia desde el primer momento».

Una casona convertida en restaurante

El espacio fue acondicionado para conservar el clima de una casa. Techos altos, jardín y una cocina abierta permiten que los comensales sigan de cerca el trabajo del chef durante toda la cena, reforzando el carácter cercano de la propuesta.

Su ubicación también aporta un diferencial. El restaurante se encuentra en el ingreso a Funes, a pocos metros del Aeropuerto Internacional Rosario y muy cerca de barrios como Funes Hills y San Sebastián, una localización que facilita el acceso tanto para vecinos de la ciudad como para visitantes de Rosario y la región.

Con una capacidad inicial de 16 cubiertos, Cándido apuesta por un formato donde la gastronomía, el tiempo y la conversación ocupan el mismo lugar. Una propuesta que incorpora a Funes un concepto todavía poco frecuente: el de un restaurante privado, pensado para vivir la cocina como una experiencia completa más que como una simple salida a comer.



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