Casas modulares desde US$ 20.000: abrieron un showroom en Tierra de Sueños 2 y crece la construcción industrializada

El nuevo espacio permite recorrer viviendas terminadas mientras este sistema gana terreno por reducir hasta cuatro veces los tiempos de obra y ampliar sus aplicaciones hacia oficinas, aulas, consultorios y otros proyectos.

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En un escenario donde el acceso a la vivienda continúa siendo uno de los principales desafíos y los costos de la construcción tradicional mantienen la presión sobre quienes buscan construir, la construcción modular empieza a consolidarse como una alternativa cada vez más visible en la región. La apertura de un showroom de casas modulares en Tierra de Sueños 2 refleja ese crecimiento y acerca al público un sistema que hasta hace pocos años tenía escasa presencia en el mercado local.

A diferencia de la construcción convencional, las viviendas modulares se fabrican en una planta industrial bajo condiciones controladas y luego son transportadas al terreno para su montaje definitivo. Este esquema permite ejecutar en simultáneo la fabricación de la vivienda y las tareas de preparación del lote, reduciendo significativamente los tiempos de obra.

Uno de los principales diferenciales es justamente la rapidez de ejecución. Dependiendo del proyecto, una vivienda puede completarse en un plazo hasta cuatro veces menor que el requerido por una construcción tradicional. Además, al desarrollarse en un entorno industrial, el proceso ofrece mayor previsibilidad, reduce desperdicios y disminuye la incidencia de las condiciones climáticas sobre el cronograma de obra.

El sistema también incorpora materiales de alta durabilidad y bajo mantenimiento, junto con soluciones constructivas que mejoran la eficiencia energética. Gracias a una mayor aislación térmica, las viviendas requieren menos energía para calefacción y refrigeración, reduciendo los costos de funcionamiento. Esa misma aislación aporta un mayor confort, al mantener temperaturas interiores más estables y disminuir los ruidos provenientes del exterior.

Otra ventaja es la posibilidad de ampliar la vivienda por etapas. Al tratarse de un sistema basado en módulos, resulta posible incorporar nuevos dormitorios, galerías, estudios o espacios de trabajo a medida que evolucionan las necesidades de la familia o el presupuesto disponible, sin intervenir de forma compleja sobre la estructura existente.

Aunque la vivienda unifamiliar continúa siendo su principal destino, la construcción modular comenzó a expandirse hacia otros segmentos. Hoy ya se utiliza para desarrollar oficinas, consultorios, espacios comerciales, emprendimientos turísticos y edificios educativos. Un ejemplo es Edilizia, que recurrió a este sistema para construir aulas y oficinas, aprovechando la rapidez de ejecución y la posibilidad de ampliar las instalaciones con nuevos módulos.

Como toda tecnología constructiva, el sistema también presenta algunas limitaciones. La mayoría de los proyectos parte de modelos estandarizados, por lo que las personalizaciones arquitectónicas muy profundas pueden incrementar el costo y reducir parte de la diferencia económica frente a una obra tradicional. A ello se suma un requisito logístico: el terreno debe permitir el ingreso de camiones de gran porte y grúas para transportar e instalar los módulos.

Con modelos que parten desde los US$ 20.000, la construcción modular empieza a posicionarse como una alternativa para quienes priorizan rapidez, previsibilidad y eficiencia. La apertura del showroom en Tierra de Sueños 2 confirma el creciente interés por un sistema que ya dejó de ser una solución exclusivamente habitacional y comienza a ganar espacio en distintos tipos de desarrollos públicos y privados.



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