Un empresario de peso del corredor sur, vinculado al sector industrial, encabeza un grupo de cinco inversores que mantiene conversaciones con dueños de campos en Pueblo Esther para impulsar un desarrollo productivo mixto. La propuesta combina áreas comerciales, logísticas y de servicios en una ubicación que concentra el interés por su conexión con los principales ejes viales de la zona.
Las tierras están en el sector comprendido entre la A012, el arroyo Frías y la autopista Rosario–Buenos Aires y pertenecen a cinco o seis titulares. Las conversaciones apuntan a reunir las parcelas necesarias para conformar el predio y conseguir una condición importante para el emprendimiento: contar con ingreso y salida por ambos frentes.
El armado de la operación inmobiliaria es el primer paso del negocio. La posibilidad de acordar con los distintos propietarios permitirá definir la configuración de un desarrollo que busca integrar actividades comerciales, movimiento de mercaderías y prestación de servicios.
Por ahora, la iniciativa se encuentra en esa instancia de conversaciones. No se conocen todavía la superficie definitiva, el monto de inversión ni los plazos de ejecución.
Un dato no menor: el DReI industrial
A la ubicación se suma un factor que posiciona a Pueblo Esther como un territorio amigable para la inversión industrial. Según un estudio de la Fundación Apertura, es la ciudad que menos cobra de Derecho de Registro e Inspección (DReI) a la industria entre las localidades relevadas de la región.
La alícuota para la industria general es del 5,5 por mil, equivalente al 0,55% de los ingresos alcanzados, sin adicionales porcentuales. Ese menor costo municipal aporta un argumento concreto al momento de comparar alternativas para instalar una actividad productiva.
El tratamiento industrial se diferencia de la alícuota general de la ciudad, que es del 6,5 por mil. En una propuesta que combina distintos usos, la carga aplicable dependerá de la actividad de cada empresa, de los mínimos mensuales y de los regímenes particulares.
Con las negociaciones por las tierras abiertas, Pueblo Esther suma así una iniciativa privada que busca aprovechar su ubicación y reunir comercio, logística y servicios en un mismo predio.
















