MSR Inversiones y Desarrollos lanzó la preventa de Fincazul I, la primera etapa de un nuevo desarrollo residencial en Funes Norte con una propuesta que apunta de lleno a una de las mayores preocupaciones del mercado inmobiliario actual: el peso de las expensas y los costos fijos.
EL OCCIDENTAL estuvo presente durante la presentación del proyecto, donde Gabriel Redolfi, CEO de MSR Inversiones y Desarrollos, detalló el concepto detrás de una propuesta que busca competir no sólo con los condominios tradicionales, sino también con el departamento urbano.

La apuesta es clara: ofrecer una casa con jardín, pileta propia, cochera y privacidad por una ecuación económica que, según la desarrolladora, hoy puede ubicarse por debajo de un departamento de dos dormitorios en Rosario.
El emprendimiento contempla una manzana completa organizada en seis núcleos independientes de 12 viviendas cada uno, totalizando 72 unidades.
Cada módulo funcionará como un pequeño barrio privado con acceso automatizado exclusivo y circulación restringida, aunque con una lógica completamente distinta a la del condominio tradicional.
Cada vivienda fue concebida como una casa completamente autosuficiente, con dos dormitorios, distribución en planta baja y planta alta, ventilación cruzada, amplio living comedor, jardín privado, parrillero, pileta individual y espacio para estacionar uno o hasta dos vehículos frente a la unidad.
“Cada familia tiene resuelto su propio espacio. No depende de un SUM, una pileta comunitaria o amenities compartidos. Todo está dentro de su propia casa”, explicó Redolfi.
Ese punto no es menor, porque constituye uno de los principales diferenciales comerciales del proyecto.
A diferencia de los condominios tradicionales, donde parte del costo de construcción se destina a infraestructura comunitaria —SUM, quinchos, piscinas comunes y grandes áreas compartidas— que luego impacta en el valor final y en las expensas, Fincazul elimina esa lógica.
“En un condominio construís metros totales y vendés metros exclusivos. Acá construimos metros exclusivos y vendemos metros exclusivos”, resumió el ejecutivo.
La consecuencia es una estructura de costos mucho más eficiente.
Sin amenities comunes complejos que sostener, los gastos compartidos quedan reducidos prácticamente al funcionamiento del portón automatizado, iluminación del ingreso y mantenimiento puntual de espacios mínimos comunes.
En un contexto donde muchas familias ya miran las expensas como una variable decisiva, ese punto aparece como uno de los argumentos más fuertes del proyecto.
Redolfi fue incluso más allá en la comparación. Según explicó, hoy una familia puede acceder en Fincazul a una vivienda con mayor superficie, verde privado, pileta propia, cochera y privacidad por menos dinero que un departamento de dos dormitorios en Rosario, que además suele sumar gastos centrales y, muchas veces, el costo extra de una cochera alquilada.
Otro diferencial fuerte es el tiempo de entrega. Cada núcleo tendrá un plazo estimado de ejecución de 12 meses, sensiblemente menor frente a los tiempos habituales de muchos desarrollos verticales.
La nueva apuesta de MSR
Para la compañía, Fincazul no implica abandonar su negocio tradicional, sino ampliar su portafolio.
MSR mantiene como uno de sus pilares el desarrollo de edificios en altura, segmento donde continúa activa con próximas entregas en Rosario.
Próximas entregas en Rosario:
Buenos Aires 2470: edificio de planta baja y 12 pisos, con más de 80 departamentos.
Catamarca 1300: desarrollo de planta baja, 8 pisos y dos torres.
En paralelo, la firma también consolidó MSR Casa, su línea orientada a construcción de viviendas llave en mano sobre lote propio.
De esa combinación surgió Fincazul.
“Seguimos desarrollando edificios, seguimos construyendo casas individuales y acá combinamos ambas experiencias para quien quiere acceder a una casa pero no tiene terreno propio”, explicó Redolfi.
El desarrollo apunta tanto a familias jóvenes que priorizan calidad de vida, verde y privacidad, como a inversores que buscan una propuesta con una ecuación distinta dentro del mercado residencial.
Con crecimiento sostenido, mejores accesos y una demanda cada vez más orientada a formatos habitacionales de baja densidad, Funes Norte aparece como el escenario elegido para esta nueva apuesta de MSR.















