Vialidad advierte por las palmeras: exige protección y pone el foco en quién responde si alguien choca contra ellas

El organismo negó que exista un acuerdo con el Municipio y aclaró que nadie cuestiona la colocación de árboles. Pero una ruta nacional no puede intervenirse con lógica de “patrón de estancia”: antes hay que cumplir la normativa, obtener autorización y garantizar las medidas de seguridad. “No pasa nada hasta que pasa; después empezamos a buscar responsables”.

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Vialidad Nacional endureció su posición frente a la colocación de palmeras en el cantero central de la Ruta 9 en Funes y puso el eje en una cuestión concreta: qué ocurre si un vehículo pierde el control, sale de la calzada e impacta contra uno de esos ejemplares.

Desde el organismo nacional aclararon que nadie está en contra de plantar palmeras, árboles o mejorar paisajísticamente el corredor. El cuestionamiento pasa por la forma en que se realizó la intervención y por las condiciones de seguridad que deben cumplirse dentro de una ruta nacional.

Está perfecto que la Municipalidad, o quien sea, promueva la colocación de palmeras, árboles o lo que considere. Nadie está en contra de eso. El tema es cuidar y preservar la seguridad vial”, señalaron.

La discusión, explicaron, no pasa entonces por el arbolado sino por respetar las reglas que rigen sobre una traza nacional. No se trata de un espacio sobre el que pueda avanzarse con lógica de “patrón de estancia”, colocando primero y regularizando después.

“No arreglé nada con nadie”

Desde Vialidad también rechazaron que exista algún acuerdo previo que haya habilitado al Municipio a continuar con los trabajos.

La semana pasada me llamaron diciéndome que habíamos arreglado. No, yo no arreglé nada con nadie”, afirmaron desde el organismo.

La declaración coincide con la intimación formal enviada por Vialidad Nacional, que el 18 de septiembre reiteró una notificación anterior cursada el 26 de agosto a la Municipalidad de Funes.

En ese documento, el organismo sostiene que los trabajos vinculados al denominado Plan de Arbolado continuaban ejecutándose dentro de la zona de camino nacional sin autorización previa, pese a la intimación ya realizada.

La segunda notificación oficial de Vialidad Nacional al Municipio.

El riesgo de un impacto

Desde Vialidad explicaron que cualquier elemento que pueda transformarse en un obstáculo dentro de una zona vial debe contemplar previamente medidas de protección.

La seguridad vial indica que antes de colocar un obstáculo hay que proteger mediante barandas lo que vos pongas después”, explicaron.

El mismo criterio se aplica, por ejemplo, a una columna de iluminación: antes de colocarla deben preverse las defensas correspondientes.

En este caso, el organismo plantea la necesidad de disponer barandas metálicas de protección o guardarraíles que reduzcan el riesgo de un impacto directo contra las palmeras ante una eventual salida de calzada.

No pasa nada hasta que pasa. Hoy todavía son jóvenes, posiblemente un vehículo las descalce y no haya problema. Pero la situación se agrava cuando ocurre algo y después empezamos a buscar responsables”, advirtieron.

Ahí aparece el punto más sensible de la discusión: la responsabilidad frente a un accidente.

Vialidad ya advirtió sobre las responsabilidades

La intimación nacional es particularmente contundente sobre ese punto.

Vialidad dejó asentado que, si persisten los trabajos sin la autorización correspondiente, la Municipalidad será responsable por los daños que pudieran ocasionarse a personas o bienes de terceros como consecuencia de las obras ejecutadas.

Además, advirtió sobre la posibilidad de avanzar con acciones administrativas y/o judiciales.

El planteo adquiere otra dimensión frente a un eventual siniestro. Ya no se trata solamente de determinar si las palmeras embellecen o no el ingreso a la ciudad, sino de establecer si fueron colocadas respetando las condiciones de seguridad exigidas para una ruta nacional y quién respondería si un vehículo impactara contra ellas.

Primero el proyecto, después la obra

Desde Vialidad sostienen que el procedimiento debe ser previo a cualquier intervención.

Si se pretende realizar una obra dentro de un dominio nacional, corresponde comunicarla al organismo, presentar el proyecto, conocer cuáles son las exigencias técnicas y de seguridad y obtener la autorización antes de ejecutar los trabajos.

La intimación establece que Funes deberá elaborar un proyecto ejecutivo e iniciar formalmente la solicitud de autorización. La continuidad de las obras queda supeditada a la evaluación y aprobación de Vialidad Nacional.

El organismo insiste así en separar las dos discusiones: nadie cuestiona las palmeras; lo que se cuestiona es colocarlas sin haber cumplido antes con las normas destinadas a proteger a quienes circulan por la ruta.

Porque, como resumieron desde Vialidad, “no pasa nada hasta que pasa”. Y cuando pasa, la discusión deja de ser paisajística para convertirse en una cuestión de seguridad, responsabilidad y cumplimiento de la ley.



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