El conflicto entre Vialidad Nacional y el empresario Néstor Rozin por las bajadas clandestinas frente al Hotel Sol de Funes escala en tensión y suma nuevos capítulos. Ahora, desde el organismo nacional aseguran que las irregularidades detectadas van mucho más allá de esos accesos irregulares que desembocan directamente en el emprendimiento desde la autopista Rosario-Córdoba.
En diálogo con El Occidental, el arquitecto Gastón Bruno, jefe del 7° Distrito Santa Fe de Vialidad Nacional, sostuvo que el organismo viene notificando distintas observaciones desde hace tiempo y cuestionó la falta de respuesta del empresario.
“Se detectaron estas dos bajadas clandestinas frente a su hotel y es por eso que se lo intimó”, explicó Bruno.
Según relató, las actuaciones comenzaron cuando inspectores detectaron maquinaria trabajando dentro de la zona de camino sin autorización formal.
“Los ingenieros que suelen pasar haciendo controles vieron las máquinas, tomaron el nombre de la empresa y preguntaron con permiso de quién estaban trabajando en zona de camino de Vialidad”, señaló.
Vialidad sostiene que las intervenciones requerían permisos y un proyecto integral
Desde el organismo remarcan que el eje del conflicto no pasa por la mejora de un tramo de colectora, sino por la falta de un esquema vial integral acorde al movimiento que genera el emprendimiento frente al Hotel Sol de Funes.
Según explicó Gastón Bruno a El Occidental, desde Vialidad se le advirtió a Rozin que las intervenciones realizadas sobre la zona de camino nacional requerían autorizaciones específicas, estudios técnicos y obras complementarias vinculadas a seguridad vial.
En ese sentido, sostuvo que el organismo viene reclamando desde hace meses la regularización de distintas situaciones detectadas frente al Hotel Sol de Funes.
“La discusión no pasa por unos metros de camino rellenados con piedra, y que ni siquiera fueron pavimentados como se mencionó en distintos medios”, deslizaron desde Vialidad, en referencia a los trabajos realizados sobre la colectora frente al Hotel Sol de Funes.
Bruno también sostuvo que el emprendimiento genera una dinámica de circulación que, según la mirada técnica del organismo, debía estar acompañada por infraestructura vial acorde y aprobada formalmente.
En esa línea, mencionó además que en el sector vinculado al acceso hacia el campo de deportes del Sagrado Corazón tampoco se presentó una solución integral de ordenamiento vial, pese al incremento de circulación que tiene toda esa zona.
Columnas, sistema hídrico e intimaciones sin respuesta
Bruno también habló de otras irregularidades que, según afirma, fueron notificadas reiteradamente.
“Además de todo eso tiene una serie de irregularidades que ya se le fueron comunicando y nunca respondió”, dijo.
Entre ellas mencionó una columna de media tensión ubicada sobre uno de los portones del emprendimiento y señaló además que, según Vialidad, originalmente se habían autorizado dos columnas, pero finalmente se colocaron ocho.
También hizo referencia a objeciones técnicas vinculadas a la continuidad del sistema hídrico y a la materialidad utilizada en distintas intervenciones realizadas frente al predio.
“El tema tiene un componente que tiene que ver con la continuidad del sistema hídrico y la materialidad utilizada”, explicó.
Además, desde Vialidad señalaron que Rozin fue intimado hacia fines del año pasado y que, ante la falta de respuestas, el organismo nacional volvió a insistir con nuevas intimaciones que —según indicaron— tampoco obtuvieron contestación.










