Uber ya funciona en Marcos Juárez, mientras Rosario y Funes siguen sin habilitarlo

La ciudad cordobesa suma viajes por aplicación y abre el registro de conductores. A poca distancia, Rosario y Funes siguen demorando una respuesta para vecinos que necesitan trasladarse y personas que buscan trabajar.

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No hace falta mirar a una capital europea para encontrar otras respuestas a las necesidades de movilidad. Marcos Juárez, en el sudeste cordobés, ya tiene Uber disponible: los usuarios pueden solicitar viajes desde el celular y quienes quieran incorporarse como conductores pueden iniciar su inscripción.

La comparación resulta cercana. Se trata de una ciudad de una escala demográfica comparable con Funes, aunque menor: Marcos Juárez registró 28.485 habitantes en el Censo 2022, frente a los 38.274 de Funes. No estamos hablando de una gran metrópoli ni de un mercado excepcional.

Mientras tanto, Rosario y Funes siguen sin habilitar el servicio. Las aplicaciones forman parte de las opciones que utilizan los vecinos, pero la respuesta institucional continúa detrás de una realidad que no espera a las ordenanzas.

Una demora que cuesta

En Rosario, el debate vuelve a transitar reuniones, diferencias y negociaciones. El Concejo mantiene abierta la discusión sobre cómo habilitar las plataformas, con desacuerdos sobre las condiciones de funcionamiento, los viajes en motocicleta y las tarifas.

Para quien necesita llegar al trabajo, regresar a su casa o resolver un traslado, esa demora tiene consecuencias concretas. También las tiene para quien encuentra en un vehículo una posibilidad de generar ingresos.

La falta de una solución no elimina la demanda ni hace desaparecer las aplicaciones. Mantiene a pasajeros y conductores en una situación de incertidumbre y expone a quienes prestan el servicio a sanciones.

La escena de un pasajero que se sienta adelante para que el viaje parezca un traslado entre conocidos resume el absurdo: una necesidad cotidiana termina resolviéndose con disimulo. Una sociedad debería poder organizar algo tan elemental como el encuentro entre alguien que necesita viajar y alguien dispuesto a llevarlo.

Reglas claras para poder trabajar

Uber ya fue oficializado en Marcos Juárez. La plataforma está disponible para que los usuarios soliciten viajes desde el celular y para que quienes quieran incorporarse como conductores puedan iniciar su inscripción.

Esto muestra que Uber puede ofrecer viajes y que hay personas dispuestas a usar la aplicación y a trabajar como conductores.

Exigir seguros adecuados, condiciones de seguridad y responsabilidades claras forma parte de la tarea pública. Convertir esa tarea en una barrera indefinida para trabajar y elegir cómo viajar es otra cosa.

Los intereses de los servicios existentes merecen ser escuchados. También los de los pasajeros y los de quienes quieren incorporarse a la actividad. La discusión queda incompleta cuando los vecinos que necesitan más opciones aparecen en segundo plano.

El atraso está en la respuesta

Rosario y Funes tienen necesidades de movilidad que requieren ampliar alternativas. Las aplicaciones no solucionan por sí solas todos los problemas de transporte, pero pueden aportar una opción concreta.

A esta altura, la pregunta es cuánto tiempo más llevará establecer condiciones razonables para que funcionen abiertamente.

El atraso no está en la falta de tecnología. Está en la dificultad para tomar decisiones, resolver problemas cotidianos y permitir que la gente trabaje.

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