Macchi: “Es hora de discutir entre todos qué Funes queremos para las próximas décadas”

El rector de la UGR propone que el intendente, el Concejo, las instituciones, las fuerzas políticas y los vecinos se sumen a la discusión de la Carta Orgánica. Plantea que las reglas que definirán el futuro de la ciudad no pueden pertenecer a la gestión actual ni a quienes gobiernen mañana: deben trascender gobiernos y construirse entre todos.

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La posibilidad de que Funes dicte por primera vez su propia Carta Orgánica abre una discusión que, para Javier Macchi, rector de la Universidad del Gran Rosario (UGR), debería ir mucho más allá de la coyuntura política: definir qué ciudad quiere Funes para las próximas décadas y bajo qué reglas pretende organizar su crecimiento.

Macchi propone que la discusión no quede limitada al gobierno municipal ni al Concejo, sino que incorpore al intendente, los concejales, las distintas fuerzas políticas, las instituciones intermedias, organizaciones profesionales y productivas, universidades y, especialmente, a los vecinos.

La premisa es que la Carta Orgánica no sea la norma de una administración determinada. En el documento elaborado por Macchi se sostiene que “ninguna Carta Orgánica seria puede redactarse a la medida de una persona, una administración o una elección” y que su legitimidad dependerá también de la amplitud del diálogo previo a su aprobación.

Qué Funes se quiere

La discusión adquiere una dimensión particular por el proceso de transformación que atraviesa la ciudad. Macchi señala que Funes experimenta un fuerte crecimiento demográfico, urbano, económico e institucional, una evolución que obliga a pensar reglas, controles y políticas capaces de sostenerse más allá de cada gobierno.

La Carta Orgánica aparece así como una oportunidad para discutir cuestiones concretas que impactarán sobre la ciudad futura: cómo crecer, cómo planificar el territorio, qué controles tendrá el poder municipal, cómo administrar los recursos, qué participación tendrán los vecinos y cómo preservar la identidad de Funes frente a su expansión.

Entre los temas que Macchi propone incorporar al debate aparecen la planificación estratégica y territorial, las reglas para el crecimiento urbano y los desarrollos inmobiliarios, la infraestructura, la protección ambiental, los riesgos hídricos y la preservación del patrimonio y del paisaje de la ciudad.

También plantea discutir mecanismos de transparencia y control, desde la publicidad de presupuestos, compras, licitaciones y contrataciones hasta declaraciones juradas, conflictos de intereses y vínculos del municipio con proveedores, desarrolladores y concesionarios.

Vecinos dentro de la discusión

Otro de los puntos centrales es darle a la participación ciudadana herramientas institucionales concretas. El documento menciona audiencias públicas, iniciativa popular, consulta popular y mecanismos de intervención vecinal en temas como planificación urbana, ambiente, movilidad, obras y servicios públicos.

La propuesta también contempla discutir la relación de Funes con Rosario y el resto del área metropolitana, particularmente en cuestiones que exceden los límites municipales, como movilidad, transporte, ambiente, cuencas hídricas, seguridad, salud, residuos, infraestructura y desarrollo productivo.

Una Carta propia

La posibilidad de avanzar ahora surge de la reforma de la Constitución de Santa Fe de 2025, que reconoció la autonomía municipal y habilitó a los municipios de más de 10.000 habitantes a dictar su Carta Orgánica mediante una Convención Municipal.

Funes cumple ampliamente ese requisito: según el Censo 2022 cuenta con 38.274 habitantes y actualmente continúa bajo el régimen legal provincial, sin una Carta Orgánica propia.

Macchi plantea aprovechar las elecciones locales de 2027 para elegir también a los convencionales encargados de redactarla. Esto permitiría aumentar la participación y evitar el costo de realizar una elección exclusivamente para integrar la Convención.

Su propuesta es conformarla con 11 convencionales elegidos en distrito único mediante representación proporcional. La elección de un número impar busca evitar empates y, al mismo tiempo, facilitar la representación de minorías y una composición política más plural.

Reglas que sobrevivan a los gobiernos

El planteo de fondo es que la autonomía no se reduzca a una modificación institucional. Para Macchi, debería servir para fortalecer controles, profesionalizar el Estado municipal, ampliar la participación ciudadana y ordenar el crecimiento de Funes con una mirada de largo plazo.

La Carta Orgánica, advierte el documento, no solucionará por sí misma los problemas de la ciudad. Puede, en cambio, establecer las herramientas para abordarlos y fijar reglas capaces de ser respetadas tanto por quienes gobiernan actualmente como por quienes lleguen al municipio en el futuro.

Por eso, la propuesta limita inicialmente la decisión política a dos pasos: declarar la necesidad de dictar la Carta Orgánica y convocar a una Convención Municipal Estatuyente. El contenido definitivo deberá surgir después, de la discusión de los convencionales elegidos por los ciudadanos.



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