El Gasoducto Rosario Oeste alcanzó el 80,47% de ejecución y se encamina a ampliar la disponibilidad de gas natural en el corredor oeste del Gran Rosario, con impacto directo en Funes, Roldán e Ibarlucea, tres localidades que registran una expansión residencial, comercial y productiva.
La obra, que permanecía paralizada desde 2023 por la interrupción de los aportes nacionales, fue retomada por el Gobierno de Santa Fe, que asumió su financiamiento integral a través del Ministerio de Desarrollo Productivo y la empresa Enerfe.
La inversión total proyectada asciende a $26.313 millones, de los cuales la Provincia ya efectivizó pagos por más de $17.030 millones.
Funes, Roldán e Ibarlucea: más de 20.000 viviendas alcanzadas
Uno de los principales impactos del proyecto se concentrará en el corredor oeste metropolitano, donde la expansión urbana y la radicación de nuevos emprendimientos inmobiliarios, comerciales e industriales incrementan la demanda de servicios.
Según los datos oficiales, el gasoducto permitirá ampliar la capacidad de abastecimiento para:
Funes: 12.500 viviendas.
Roldán: 3.700 viviendas.
Ibarlucea: 3.830 viviendas.

En conjunto, las tres localidades representan 20.030 viviendas potencialmente beneficiadas por la ampliación del sistema.
La mayor disponibilidad de gas natural constituye un factor importante para acompañar el crecimiento de estas ciudades, tanto en los barrios residenciales como en los nuevos desarrollos comerciales y productivos.
Además de mejorar el suministro existente, la obra generará mayores condiciones de factibilidad técnica para nuevas conexiones y futuras ampliaciones de las redes de distribución.
Esto no implica que todos los inmuebles alcanzados dispongan automáticamente del servicio, ya que las conexiones dependerán de la disponibilidad y extensión de las redes locales.
Menores costos para las industrias y mayor capacidad de abastecimiento
El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, destacó que la incorporación de mayor caudal de gas permitirá mejorar las condiciones operativas de las empresas que actualmente utilizan combustibles alternativos.
“La llegada del gas permitirá a las industrias bajar costos y generar más valor agregado”, aseguró el funcionario.
El Gasoducto Rosario Oeste sumará un cuarto ingreso de gas al sistema de Rosario, lo que permitirá reforzar el abastecimiento de toda la región metropolitana.
En términos generales, la infraestructura tendrá capacidad para beneficiar a 84.550 viviendas, 3.382 pymes e instituciones y 70 grandes industrias, según el detalle técnico difundido por la Provincia.
El proyecto contempla más de 38 kilómetros de tendido, distribuidos en 35.555 metros de ramales principales y 3.295 metros de redes de distribución.
Su ejecución también tendrá incidencia sobre Rosario, Granadero Baigorria, Capitán Bermúdez y Soldini, mediante el fortalecimiento del sistema existente y la posibilidad de habilitar nuevas conexiones.
Cuándo estará terminado el gasoducto
El presidente de Enerfe, Rodolfo Giacosa, confirmó que, tras alcanzar el 80% de avance, se habilitaron otros $1.600 millones para garantizar la continuidad de los trabajos.
De acuerdo con el cronograma informado, se prevé completar una etapa antes de finalizar 2026 y concluir la totalidad de la obra en abril de 2027.
El proyecto había sido recibido por la actual gestión provincial con un avance del 48,31%. Posteriormente, en diciembre de 2024, Santa Fe alcanzó un acuerdo con Litoral Gas y en enero de 2025 formalizó la renegociación contractual para hacerse cargo de la financiación.
Por su parte, el CEO de Litoral Gas, Dante Dell’Elce, señaló que la infraestructura permitirá incorporar nuevas localidades, usuarios residenciales e industrias, además de fortalecer el funcionamiento de toda la red del Gran Rosario.
La finalización del Gasoducto Rosario Oeste se integra al programa provincial Gasoductos para el Desarrollo, que contempla nuevas obras de transporte y distribución de gas natural para ampliar la cobertura territorial y acompañar la actividad productiva.
Para Funes, Roldán e Ibarlucea, la obra representa una ampliación de la capacidad energética disponible en un corredor donde el crecimiento inmobiliario y la instalación de nuevas actividades económicas requieren mayores servicios para sostener su expansión.














