El viaje de Roly Santacroce al Mundial 2026 dejó de ser hace rato un tema exclusivamente local.
En las últimas horas, distintos medios nacionales comenzaron a poner el foco sobre la decisión del intendente de Funes de tomarse licencia para viajar a Estados Unidos y seguir a la Selección Argentina durante el torneo.
El caso empezó a circular con fuerza no solamente por la licencia en sí, sino por las propias declaraciones del mandatario justificando el viaje.
“Lo necesito, trabajo mucho”, sostuvo Santacroce al explicar por qué volverá a asistir a una Copa del Mundo, algo que —según dijo— mantiene como tradición desde Francia 98.
La frase rápidamente generó repercusiones y volvió a instalar una pregunta incómoda:
cómo hace un funcionario municipal para afrontar con naturalidad un viaje de semejante costo económico.
Más de tres semanas y un gasto millonario
Aunque públicamente se habló de “17 días”, el período completo del viaje termina extendiéndose bastante más si se contemplan fines de semana, vuelos y permanencia efectiva en Estados Unidos.
En total, la estadía vinculada al Mundial terminaría superando las tres semanas.
Según estimaciones privadas sobre costos para seguir a Argentina en el Mundial 2026, el presupuesto de un viaje de estas características ronda los USD 17.000 entre pasajes, hoteles, entradas para los partidos y toda la logística necesaria para moverse durante el torneo.
Y ahí aparece el verdadero eje de la discusión.
Porque el tema ya no pasa por si un intendente puede viajar o tomarse vacaciones.
La pregunta que empezó a circular es otra:
de dónde salen los fondos para afrontar un gasto de semejante dimensión cuando se trata de un funcionario cuyo ingreso formal conocido es un sueldo de intendente.
Un personaje seguido por la prensa nacional
El episodio además vuelve a colocar a Santacroce en la agenda de medios nacionales, donde el jefe municipal ya había tenido alta exposición meses atrás a raíz del conflicto judicial y familiar con su esposa.
Aquella situación incluyó denuncias por malos tratos, referencias a dinero guardado en valijas y la participación pública de la abogada Ana Rosenfeld acompañando a la mujer en el litigio familiar.
Ahora el foco cambió completamente.
Pero otra vez el nombre del intendente de Funes vuelve a quedar asociado a preguntas públicas vinculadas al dinero, los niveles de gasto y el origen de los fondos necesarios para sostener determinados estilos de vida.










