La convocatoria del intendente Rolvider Santacroce a una cena por el Día del Trabajador volvió a poner en escena el conflicto laboral que atraviesa el municipio.
En la invitación oficial, el propio intendente plantea la necesidad de “compartir como una gran familia” y reconocer el compromiso del personal, con un encuentro previsto para el jueves 30 de abril en el Sindicato del Plástico, con confirmación de asistencia a través de los jefes de área.
Sin embargo, la lectura interna es otra.
El evento se da en un contexto de conflicto abierto con el sindicato, que semanas atrás impulsó un paro de 72 horas en reclamo por pago de feriados, refrigerios, pase a planta y condiciones laborales, además de denunciar maltrato, abuso de poder e intimidaciones.
“Queda claro que si realmente fuera una gran familia, el encuentro se haría en el sindicato de municipales de Funes en conjunto con el gobierno y no en el sindicato del plástico”, señalan, marcando el contraste con el mensaje oficial.
En ese mismo plano, también admiten que asistirán igual. “Van a ir para no tener consecuencias”, indican, reflejando cómo se vive la convocatoria.
El trasfondo del conflicto incluye además tensiones en la relación con el gremio. Desde el sindicato denunciaron la retención indebida de aportes, al señalar que los descuentos realizados a los trabajadores no se transfieren en tiempo y forma.
A eso se suma otro punto de conflicto: según planteó la conducción gremial, el municipio envió una comunicación en la que desconoce la representación sindical y deja de abonar y descontar la cuota, una decisión que profundiza la disputa.
En paralelo, el conflicto podría escalar al plano judicial. La secretaria general del gremio, Romina Michaut, advirtió que si no hay respuesta en los próximos días avanzará con una denuncia en Fiscalía por el no pago de feriados y refrigerio.











