En medio de la enorme cantidad de pronósticos y versiones que circulan sobre cómo impactará El Niño durante los próximos meses, un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario aporta una referencia especialmente relevante para Funes y la región.
No se trata de una estimación aislada. La proyección fue realizada por la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, uno de los centros técnicos de referencia para el seguimiento climático y productivo de la región núcleo.
El dato adquiere especial importancia para Funes, ubicada dentro de la región núcleo analizada por la entidad. Por eso, frente a las distintas proyecciones que circulan sobre El Niño, el trabajo de la Bolsa constituye una fuente técnica de alta confiabilidad y cercanía territorial para anticipar qué podría suceder con las precipitaciones durante la primavera y el comienzo del verano.
Octubre, noviembre y diciembre: cuánto más podría llover
La proyección de GEA/BCR pone el foco sobre los últimos tres meses de 2026, período en el que los modelos esperan que se produzca el pico de intensidad de un evento El Niño fuerte a muy fuerte.
Los números son contundentes: tomando como referencia los valores habituales para la región núcleo, el modelo estima aproximadamente:
- Octubre: 30% más de lluvias
- Noviembre: 70% más
- Diciembre: 90% más
Consultado específicamente sobre esos porcentajes, Alfredo Elorriaga, consultor de GEA/BCR, confirmó que, “a grandes rasgos”, eso es lo que muestra el algoritmo desarrollado por la institución.
La señal más fuerte aparece, por lo tanto, hacia el final del año. Mientras octubre presentaría un incremento relativamente más moderado, noviembre prácticamente podría sumar un 70% adicional y diciembre acercarse a duplicar los registros habituales.
Una proyección construida con 50 años de datos
Uno de los elementos que otorga peso al informe es la cantidad de información utilizada para construirlo.
La Bolsa de Comercio de Rosario reprogramó para 2026 un algoritmo desarrollado originalmente en 2023. Para realizar las estimaciones utilizó los registros de las 36 estaciones que integran la red GEA/BCR, información actualizada de 10 de los modelos considerados más estables y el comportamiento de las precipitaciones durante los últimos 50 años.
El sistema relaciona esos antecedentes históricos con los niveles mensuales de calentamiento del océano Pacífico previstos entre octubre y diciembre. A partir de esa combinación genera una estimación estadística de las precipitaciones que podría recibir la región núcleo.
El Niño ya está instalado
Según el análisis publicado por la Bolsa, la fase oceánica comenzó en junio y actualmente se está produciendo el acoplamiento de la atmósfera con el sistema oceánico, lo que implica una mayor transferencia de humedad asociada al fenómeno.
La anomalía de temperatura superficial del Pacífico pasó de 1,25 a 1,8 en apenas un mes, una evolución que, de acuerdo con los especialistas, marca una tendencia clara hacia un El Niño fuerte.
Las proyecciones consideradas por GEA/BCR ubican el pico durante octubre, noviembre y diciembre, con un comportamiento que podría presentar características similares al fuerte Niño registrado durante el ciclo 2015/16.
Qué significa para Funes
Aunque el trabajo está elaborado principalmente desde una perspectiva agroclimática, la proyección resulta relevante más allá del campo.
Para una ciudad como Funes, integrada territorialmente a la región núcleo y atravesada por un fuerte crecimiento urbano, conocer con anticipación un escenario de precipitaciones considerablemente superiores a las normales permite poner el foco sobre desagües, escurrimiento del agua, calles, obras en ejecución y capacidad de respuesta frente a episodios reiterados de lluvia.
Hay además una diferencia importante: el informe no plantea necesariamente un único evento extraordinario, sino que advierte sobre la posibilidad de una alta recurrencia de las precipitaciones. Es decir, el problema podría no estar solamente en cuánto llueva en una determinada tormenta, sino también en la frecuencia con la que se sucedan los episodios.
La advertencia detrás de los porcentajes
La propia Bolsa de Comercio de Rosario aclara que los números no deben interpretarse como un pronóstico exacto.
El algoritmo calcula específicamente la influencia que tendría un evento El Niño fuerte o muy fuerte sobre las precipitaciones de la región central, pero existen otros factores regionales y globales que pueden modificar los volúmenes finalmente registrados, tanto hacia arriba como hacia abajo.
Por eso, los porcentajes constituyen una estimación estadística y no una certeza meteorológica.
Aun con esa salvedad, la magnitud de los valores proyectados convierte al informe en una referencia importante para los próximos meses: 30% más de lluvias en octubre, 70% más en noviembre y hasta 90% más en diciembre.
Para Funes, ubicada dentro de la región núcleo, el dato permite empezar a mirar desde ahora un trimestre que, según una de las fuentes técnicas más relevantes de la región, podría venir marcado por lluvias muy por encima de los registros habituales.












