A poco más de una semana de haber abierto sus puertas, Fortunata ya logró instalarse entre las nuevas propuestas gastronómicas que más interés despiertan en Funes. El espacio ubicado en la esquina de Galindo y Fuerza Aérea viene registrando una importante afluencia de clientes atraídos por una combinación de tradición italiana, elaboración artesanal y productos frescos preparados a la vista.
Detrás de la marca se encuentran la empresaria Yanina Botti y el reconocido chef Paco Matar, quienes impulsan una iniciativa que busca combinar calidad, identidad y experiencia gastronómica en un mismo lugar. La respuesta del público durante los primeros días superó las expectativas iniciales.
“La verdad que muy bien, estamos muy agradecidos. Está lleno siempre. Hemos tenido una buena repercusión. Hay gente que viene al mediodía y vuelve a venir a la noche”, destacó Botti al referirse a los primeros días de funcionamiento.
La primera etapa del proyecto está enfocada en la producción y comercialización de pastas frescas elaboradas diariamente, además de salsas, quesos y una selección de productos italianos. Una de las características distintivas del lugar es que el proceso productivo se desarrolla a la vista de quienes visitan el local.
La elaboración inicia muy temprano y el cliente puede observar cada etapa del trabajo artesanal. “Todo el día se produce. Amasan y preparan todo a la vista. También es un atractivo para quien viene porque puede ver cómo se hace la pasta”, explicó la empresaria.
La propuesta incluye una amplia variedad de especialidades. Entre las más elegidas aparece el raviolón de picaña y espinaca, que rápidamente se convirtió en uno de los productos estrella de la casa. También forman parte de la oferta pasta rellena, fideos frescos y distintas variedades de pasta extrusada como conchiglioni, spaghetti, penne rigate, maccheroni rigati y fusilli.
Más allá de la calidad del producto, Fortunata busca transmitir una historia vinculada a las raíces familiares. La inspiración nace de recetas heredadas y de la tradición italiana asociada al encuentro alrededor de una mesa, una identidad que atraviesa tanto la fábrica como el futuro espacio gastronómico.
La próxima apuesta: un restaurante de autor en la planta alta
Mientras la fábrica continúa consolidándose, los trabajos avanzan en la segunda gran etapa del proyecto. En los próximos meses comenzará a funcionar el restaurante ubicado en la planta alta del edificio, una propuesta que estará orientada a ofrecer una experiencia gastronómica más exclusiva.
El salón contará con capacidad para entre 30 y 40 cubiertos y funcionará exclusivamente en horario nocturno, en un ambiente pensado para cenas íntimas, encuentros especiales y celebraciones.
“La idea es un restaurante íntimo, cálido y con raíz italiana”, explicó Botti. La propuesta culinaria estará encabezada por Paco Matar, quien tendrá a su cargo el desarrollo de un menú de pasos diseñado especialmente para el espacio.
La apertura está prevista para septiembre u octubre, aunque desde Fortunata prefieren avanzar sin apresurarse para garantizar que cada detalle esté a la altura del concepto que buscan ofrecer.
Con una fábrica que ya encontró una rápida respuesta del público y una segunda etapa en marcha, Fortunata comienza a consolidar una propuesta gastronómica integral en Funes, donde la tradición italiana, la elaboración artesanal y la experiencia del cliente ocupan un lugar central.


















