La eficiencia energética comienza a convertirse en un nuevo diferencial dentro del mercado inmobiliario santafesino. En ese escenario, la desarrolladora Fundar anunció que ALBA, el edificio que construye en Rosario, será el primero de propiedad horizontal de la provincia de Santa Fe en obtener el pre etiquetado de eficiencia energética para viviendas, una herramienta que permitirá conocer el desempeño energético del inmueble incluso antes de su finalización.
La iniciativa representa un hito para el sector de la construcción provincial y anticipa un cambio en la forma de evaluar el valor de una vivienda, incorporando variables vinculadas al consumo energético, el confort y la sustentabilidad.
«Para nosotros es un logro muy importante porque creemos que esta herramienta le brinda al consumidor información objetiva para tomar mejores decisiones al momento de comprar una propiedad», explicó Laura Seggiaro, integrante de Fundar.
Desde la empresa destacan que el etiquetado energético no sólo tiene un impacto ambiental, sino también económico. Una vivienda más eficiente requiere menos energía para climatizarse y mantener condiciones de confort, lo que se traduce en menores costos para quienes la habiten.
«Hoy la eficiencia energética también significa ahorro. Sabemos que el costo de la energía irá ganando peso con el paso de los años y contar con una vivienda más eficiente permitirá reducir consumos. Además, la normativa provincial prevé beneficios impositivos de acuerdo con la categoría energética obtenida», sostuvo Seggiaro.
Un trabajo que comienza desde el diseño
La obtención de una buena calificación energética no depende únicamente de los materiales utilizados durante la obra, sino que comienza desde la etapa de diseño del proyecto.
Valeria Samardich explicó que cada aspecto del edificio es analizado para optimizar su comportamiento energético: la orientación, la envolvente, las superficies de contacto entre el interior y el exterior, las aislaciones térmicas, los techos, los muros y los sistemas de climatización.
«Todo empieza en el proyecto. Es un trabajo integral que permite optimizar el comportamiento energético de cada unidad», señaló.
Fundar viene trabajando desde hace aproximadamente cinco años en el desarrollo del sistema de etiquetado, participando junto a organismos públicos, colegios profesionales y equipos técnicos en la elaboración de los procedimientos que posteriormente dieron origen al programa provincial y luego fueron incorporados al Programa Nacional de Etiquetado de Viviendas.
«Ese recorrido nos permitió adquirir experiencia y acompañar la evolución de una herramienta que creemos que será cada vez más importante para el mercado», agregó Samardich.
Un nuevo parámetro para valorar las viviendas
En la desarrolladora consideran que el etiquetado energético terminará transformándose en un criterio habitual para quienes compren una propiedad, del mismo modo que hoy sucede con los electrodomésticos.
«Creemos que dentro de algunos años nadie querrá comprar una vivienda que tenga una mala calificación energética. Así como hoy miramos la etiqueta de una heladera antes de comprarla, en el futuro también vamos a mirar la etiqueta de una propiedad», afirmó Seggiaro.
La empresa entiende que las viviendas con mejores prestaciones energéticas no sólo reducirán el consumo y los costos de funcionamiento, sino que también conservarán un mayor valor de mercado con el paso del tiempo.
«Estamos construyendo edificios que se utilizarán durante décadas. Incorporar estos estándares hoy significa anticiparse a una demanda que seguramente crecerá en los próximos años», sostuvo.
Hacia un nuevo estándar constructivo
Aunque el proceso implica mayores exigencias técnicas durante el desarrollo de la obra, Fundar asegura que el objetivo es incorporar el pre etiquetado energético como parte habitual de sus futuros emprendimientos.
«Queremos que deje de ser una excepción y se convierta en un estándar dentro de la empresa. Entendemos que ese es el camino que seguirá la construcción», señalaron desde la desarrolladora.
Con ALBA, Fundar busca posicionarse a la vanguardia de la construcción sustentable en Santa Fe y contribuir a que la eficiencia energética deje de ser un diferencial para convertirse en un nuevo estándar de calidad dentro del mercado inmobiliario.











