Mientras el sistema de salud enfrenta el desafío de garantizar el abastecimiento de medicamentos en un contexto de menor participación de programas nacionales, una parte clave de la respuesta provincial se encuentra en Ciudad Industria, el desarrollo productivo ubicado en Funes que hoy alberga el principal centro logístico sanitario de Santa Fe.
Desde allí se concentra el almacenamiento, preparación y distribución de medicamentos e insumos que llegan a hospitales, centros de salud y farmacias públicas de toda la provincia. Sin embargo, más allá de la operatoria diaria, lo que distingue al complejo es la escala de la infraestructura instalada y la capacidad de conservación de productos de alta complejidad.
El centro cuenta con 4.745 metros cuadrados cubiertos y fue diseñado bajo estándares específicos para la distribución farmacéutica. El depósito mantiene temperatura controlada de entre 15 y 25 grados durante todo el año y actualmente almacena 86 especialidades farmacológicas distribuidas en 671 posiciones, aunque su capacidad total puede ampliarse hasta 1.700 posiciones de almacenamiento.

La magnitud de esa capacidad resulta clave para sostener compras provinciales cada vez más voluminosas. Además de medicamentos esenciales, el sistema incorpora insumos médicos de gran tamaño, como camisolines, guantes y equipamiento descartable utilizado diariamente por hospitales y centros de salud.
La inversión más compleja: una cámara de frío permanente
Uno de los componentes más relevantes del operador logístico es su infraestructura de conservación refrigerada, un equipamiento que demanda inversiones significativamente más elevadas que un depósito convencional.
El complejo dispone de una cámara de frío con 68 posiciones específicas de almacenamiento, destinada a medicamentos que requieren condiciones estrictas de conservación durante todo el proceso logístico.
Allí se almacenan insulinas, medicamentos biológicos, vacunas y tratamientos de alto costo cuya eficacia depende de mantener una temperatura controlada desde el momento en que ingresan al depósito hasta su llegada al paciente.

La denominada «cadena de frío» es uno de los procesos más sensibles dentro de la logística sanitaria. Una interrupción de temperatura puede afectar la calidad del producto, por lo que estos espacios cuentan con sistemas permanentes de monitoreo, control y respaldo.
La existencia de esta infraestructura permite a la Provincia ampliar la cantidad de medicamentos que puede adquirir y distribuir directamente, sin depender de depósitos externos especializados.
Un centro diseñado para abastecer toda la provincia
Desde Ciudad Industria se preparan los módulos sanitarios que luego son enviados a la red pública de salud santafesina. El sistema abastece a 50 farmacias hospitalarias y droguerías, que a su vez distribuyen medicamentos e insumos a más de 700 efectores sanitarios.
Cada pedido es gestionado digitalmente, con trazabilidad desde el momento en que se genera la demanda hasta la entrega final. Los productos son identificados mediante escaneo, controlados en distintas etapas y monitoreados durante el transporte.
La combinación de capacidad de almacenamiento, control digital y conservación refrigerada convierte al complejo de Funes en una de las principales plataformas logísticas sanitarias de la región, una infraestructura que hasta hace pocos años estaba concentrada en gran medida en programas nacionales y que hoy forma parte de la estrategia provincial para garantizar el abastecimiento de medicamentos en todo el territorio santafesino.











