Edilizia anticipa el avance de la construcción modular y monta una cápsula de alta tecnología en el ingreso de su sede

La desarrolladora instaló un módulo industrializado importado desde China como muestra de un sistema que promete reducir tiempos de obra, mejorar eficiencia energética y acelerar soluciones para oficinas, consultorios y aulas.

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La construcción modular empieza a ganar espacio como respuesta concreta a una demanda cada vez más marcada por rapidez, previsibilidad y eficiencia. En ese escenario, Edilizia decidió ir un paso adelante y convertir el ingreso de su sede en Rosario en una vidriera de lo que considera una nueva etapa para el sector: instaló una cápsula modular de alta tecnología importada desde China para mostrar en funcionamiento un sistema constructivo que ya comienza a abrirse camino en la región.

Más que una ampliación de oficinas, la apuesta funciona como una declaración de hacia dónde podría evolucionar parte del negocio de la construcción, especialmente en desarrollos donde el tiempo de ejecución y la flexibilidad de uso son variables críticas.

La estructura montada por la compañía tiene 38 metros cuadrados, baño integrado y dos ambientes, y actualmente está siendo acondicionada como espacio corporativo. Pero el concepto detrás del proyecto apunta mucho más allá.

“Instalamos una cápsula modular de alta tecnología importada de China en el ingreso de nuestras oficinas. Son módulos completamente industrializados, con diseño innovador, gran flexibilidad funcional y rápida puesta en funcionamiento”, explicó Nicolás Ruggiero, presidente de Edilizia.

El sistema responde a una lógica radicalmente distinta a la construcción tradicional. Gran parte del proceso productivo se realiza en fábrica, bajo condiciones controladas, y las unidades llegan prácticamente terminadas para su montaje final en destino. Eso permite acortar drásticamente los tiempos de obra y reducir buena parte de las contingencias habituales del proceso constructivo convencional.

Pero además aparece otro atributo central: la eficiencia energética. Las unidades incorporan estructura de acero, paneles de aluminio, doble vidriado hermético con tecnología low-e y soluciones térmicas diseñadas para optimizar aislamiento, reducir consumo energético y mejorar el confort interior.

“Permiten reducir drásticamente los tiempos de obra y ofrecen posibilidades de traslado y reconfiguración que son difíciles de lograr en la construcción tradicional”, sostuvo Ruggiero.

El modelo encuentra su primera validación regional en infraestructura de uso intensivo y necesidad de rápida resolución. Allí aparece el caso de la Universidad del Gran Rosario en Funes, donde la primera etapa del campus incorpora aulas modulares de alta tecnología como parte de su expansión.

En este tipo de formatos, la modularidad aparece especialmente competitiva para resolver consultorios, oficinas corporativas, espacios educativos, salas operativas y otras infraestructuras que requieren ejecución veloz sin resignar estándares técnicos.

“En el caso de la UGR, las cápsulas aportan flexibilidad para acompañar el crecimiento de la institución y la posibilidad de reorganizar espacios según nuevas necesidades académicas”, agregó el empresario.

La operatoria también exige una logística particular. Por las dimensiones de las piezas, el traslado puede requerir coordinación especial e incluso escolta vial, pero una vez completada esa etapa, el montaje y las conexiones de infraestructura pueden resolverse en pocos días.

Con esta jugada, Edilizia no solo incorpora una nueva tipología constructiva: pone en escena un modelo que busca instalarse como alternativa real para determinados segmentos del mercado, en un contexto donde velocidad, eficiencia y adaptabilidad empiezan a pesar tanto como el costo final de obra.



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