La costa esteña del Uruguay vive un momento de expansión inmobiliaria con pocos paralelos en su historia reciente. El corredor que se extiende desde Playa Brava hacia José Ignacio presenta una oferta muy diversificada que combina desarrollos de entrada, productos de alta gama y proyectos de ultra lujo, impulsada por una demanda extranjera y local que busca calidad de vida, ubicación estratégica y valor de inversión.
Un mercado con volumen de obra y expansión territorial
El crecimiento del mercado no se limita a la construcción de nuevas unidades. Hay una fuerte presencia de desarrollos que consolidan barrios y ejes de expansión urbana más allá de la costa tradicional. Se estima que hay cientos de miles de metros cuadrados aprobados para proyectos en curso, lo cual refleja un dinamismo sostenido en el sector. Parques residenciales, torres con amenities y barrios cerrados de mayor escala forman parte del nuevo mapa inmobiliario.
Además, se han concretado adquisiciones de tierras de gran porte en la zona de José Ignacio para futuros emprendimientos vinculados a actividades deportivas y recreativas de alto nivel, lo que confirma el interés de desarrolladores por extender la frontera urbana hacia el este.
Proyectos destacados y sus valores
The Rock – Playa Brava (ultra lujo)
Este proyecto de alta gama representa el techo actual de precios en la costa esteña, con valores que alcanzan aproximadamente US$10.000 por metro cuadrado. Se trata de residencias de superlujo con servicios exclusivos y vistas panorámicas al océano.

Signature at the Sea – Rincón del Indio (alta gama)
Con 25 unidades entre torres y casas frente al agua, este emprendimiento se ubica en una de las zonas más buscadas del corredor, con precios por metro cuadrado que van desde US$5.500 hasta US$7.400, dirigido a compradores que priorizan ubicación, diseño y silencios de baja densidad.

Atelier – Roosevelt (entrada de gama)
Torre residencial urbana de 26 pisos que ofrece una alternativa accesible dentro del nuevo stock de producto: las unidades comienzan alrededor de US$209.000, con amenities pensados tanto para residencia permanente como para inversión.

Diamond & Rise – Roosevelt (en construcción)
Dentro del mismo eje urbano, esta propuesta en pozo presenta monoambientes desde aproximadamente US$120.000, reforzando la oferta de producto accesible para quienes buscan vivir todo el año en Punta del Este.

Selenza – Manantiales (frente al mar)
En una franja de creciente verticalización, este desarrollo de varios edificios frente al océano combina ubicación premium con amenidades y diseño moderno. El metro cuadrado cotiza alrededor de US$4.500, siendo una opción mid-premium con atractivos espacios comunes.

Silence – Parada 32 (townhouses)
Este formato híbrido entre casa y edificio ofrece townhouses de tres dormitorios desde US$650.000, con vistas al golf y posibilidades de financiamiento en dólares. El proyecto apunta a familias que buscan mayor superficie y comodidad.

Casa Living Manantiales (barrio cerrado premium)
Dentro de un barrio con doble vista —mar y laguna—, las unidades de dos dormitorios arrancan en US$650.000 y las de tres dormitorios rondan US$1.350.000, acompañadas de un completo paquete de amenities como club house, piscina y gimnasio.

Quartier Brava 30 (densidad estratégica)
Otro jugador en el mercado es este complejo de dos torres de 24 pisos, que en su primera etapa vendió la mayoría de sus unidades en tiempo récord. Los departamentos de tres dormitorios suelen ubicarse cerca de US$500.000, con una oferta de gastos de mantenimiento reducidos y superficies amplias.

Un corredor que gana escala
El eje que va desde Playa Brava, La Barra, Manantiales y José Ignacio continúa consolidándose como el corredor preferido por compradores de alto poder adquisitivo y también por aquellos que buscan producto urbano moderno. La avenida Miguel Ángel y sus aledaños se han convertido en áreas clave de expansión, con cambios de normativa que permiten alturas mayores y densidades que antes estaban limitadas.
En las zonas más interiores, los barrios cerrados están ganando terreno, con lotes que parten desde aproximadamente US$300.000 a US$350.000, atrayendo a quienes desean mayor privacidad sin renunciar a la proximidad con los principales servicios y playas.
¿Por qué este auge?
Demanda internacional persistente:
El interés de argentinos sigue siendo un motor fundamental, acompañado por compradores brasileños y de otros mercados que valoran la estabilidad, seguridad jurídica y el atractivo costo relativo del mercado uruguayo
Diversificación de producto:
La oferta no se limita a un solo tipo de vivienda: hay desde monoambientes accesibles hasta residencias de superlujo, pasando por townhouses y barrios privados con club house y servicios premium.
Expansión espacial y regulatoria:
Cambios en las reglas de urbanización y el desarrollo de nuevos ejes permiten que Punta del Este crezca hacia el este y hacia adentro, conectando zonas antes menos exploradas con la infraestructura y servicios necesarios.
Punta del Este se ha consolidado como una de las plazas inmobiliarias más sofisticadas y dinámicas de la región. Con valores que comienzan alrededor de US$120.000 en producto urbano, escalando hasta desarrollos de superlujo frente al mar, y sectores enteros en pleno proceso de expansión, el mercado esteño combina atractivo turístico, estabilidad y variedad de propuestas para diferentes perfiles de inversores y residentes







