En tiempos donde todo parece ir cada vez más rápido, la propuesta invita a hacer exactamente lo contrario: detenerse, bajar un cambio y regalarse una tarde para disfrutar con los cinco sentidos.
El próximo 20 de junio a las 16, Casa Zulú abrirá sus puertas para recibir una Cata de Chocolate en 3 Tiempos, una experiencia diseñada para descubrir el cacao desde una mirada diferente, combinando degustación, aprendizaje y exploración sensorial.

La actividad tendrá lugar en Houssay 1670, Funes, y es organizada de manera conjunta por Fika Be Magic, Casa Zulú y Agostino Chocolates, tres proyectos que se unen para ofrecer una propuesta pensada para quienes disfrutan de los pequeños placeres y buscan vivir experiencias con sentido.
Más que una degustación, la cata propone un recorrido consciente por el universo del cacao. A lo largo de la tarde, los participantes podrán conocer los sabores clásicos del chocolate, realizar un viaje por los distintos orígenes del cacao y participar de una exploración sensorial enfocada en aromas, texturas y matices que a veces pasan desapercibidos.
El chocolate tiene la capacidad de despertar recuerdos, emociones y sensaciones con apenas un bocado. Detrás de cada tableta existe una historia que comienza mucho antes de llegar a nuestras manos: en el fruto del cacao, cultivado desde hace siglos en distintas regiones del mundo y moldeado por factores como el clima, la tierra y los procesos de elaboración.
Por eso, una cata es también una invitación a mirar el chocolate con otros ojos. A descubrir que no todos saben igual, que cada origen aporta características propias y que detrás de cada sabor existe un recorrido lleno de matices.
La experiencia culminará con un brunch especialmente diseñado para fusionar sabores dulces y salados, generando un espacio distendido para compartir impresiones y prolongar el encuentro en un ambiente cálido y relajado.
La propuesta está dirigida tanto a amantes del chocolate como a quienes simplemente tengan curiosidad por conocer más sobre este producto que forma parte de la vida cotidiana, pero que aún guarda secretos por descubrir. Los organizadores informaron que los cupos son limitados y que la participación requiere reserva previa.
Una oportunidad para regalarse una pausa, conectar con los sentidos y dejar que el cacao cuente su historia, bocado a bocado.














