Mientras gran parte del mercado inmobiliario atraviesa un escenario de cautela y menor dinamismo, Distrito Roldán logró posicionarse como uno de los desarrollos más buscados de la región. El proyecto, impulsado por Grupo Transatlántica sobre la Ruta AO12, ya supera el 35% de los lotes comercializados, una cifra que sobresale en un contexto donde las decisiones de inversión suelen tomarse con mayor prudencia.

Para Diego Mansilla, referente de Transatlántica, la respuesta del mercado refleja una combinación de factores que confluyen en una propuesta alineada con las nuevas demandas de quienes buscan invertir o proyectar una vivienda fuera de Rosario.
«Estamos en un mercado inmobiliario bastante complicado y frenado, donde incluso los bancos no están generando una respuesta satisfactoria para el consumidor. Sin embargo, este desarrollo se viene vendiendo de una manera extraordinaria», señaló.
Uno de los elementos que explica el fenómeno es la creciente demanda por radicarse en el corredor Funes-Roldán, una zona que continúa expandiéndose a medida que el crecimiento urbano se desplaza desde Rosario hacia el oeste del área metropolitana.
Según Mansilla, el formato de barrio abierto constituye hoy una ventaja competitiva frente a otros desarrollos. En un contexto donde las familias administran con precisión sus presupuestos, evitar el pago de expensas y gastos centrales se transformó en una variable decisiva al momento de elegir dónde vivir o invertir.
«La gente está haciendo números muy finos y no pagar gastos centrales tiene una incidencia importante», explicó a El Occidental.
Accesibilidad y precios, dos variables decisivas
La ubicación aparece como otro de los diferenciales del proyecto. Distrito Roldán se encuentra sobre la AO12 y cuenta con múltiples alternativas de acceso hacia Rosario, una característica especialmente valorada por quienes trabajan en la ciudad pero buscan una mejor calidad de vida fuera del casco urbano.
«La accesibilidad es muy buena. Tenés la ruta y también una salida alternativa que conecta rápidamente con la AO12. Hoy la gente estudia mucho esos detalles porque impactan directamente en la vida cotidiana», sostuvo Mansilla.
A esto se suma una estrategia comercial basada en valores competitivos. Actualmente, los lotes se comercializan entre 90 y 95 dólares por metro cuadrado, un rango que la desarrolladora considera adecuado para sostener el ritmo de ventas sin resignar valor.
«Salimos con un precio vendedor. No fue un precio de lanzamiento artificial ni tampoco una apuesta especulativa. Buscamos un valor razonable y el mercado respondió», indicó.
El ejecutivo reveló además que una porción significativa del emprendimiento fue reservada por la propia desarrolladora para futuras etapas de comercialización, a medida que las obras exhiban mayores niveles de avance.
Infraestructura y financiación como motor de las ventas
Otro de los factores que impulsa el interés de los compradores es la ejecución visible de las obras. A diferencia de otros emprendimientos donde los avances pueden percibirse con mayor lentitud, en un desarrollo de este tipo los movimientos de suelo y la infraestructura permiten verificar rápidamente el progreso del proyecto.
Las tareas están a cargo de EDECA, una empresa con amplia trayectoria en obras públicas y privadas, lo que aporta previsibilidad a la ejecución.
«En este tipo de desarrollos el comprador ve si la obra avanza o no avanza. No hay margen para esconder nada. Cuando están los recursos y una empresa con experiencia detrás, el proyecto se desarrolla y eso genera confianza», explicó Mansilla.
Distrito Roldán contará con red de agua potable, gas natural, energía eléctrica y pavimento en todo el desarrollo. Además, ofrece planes de financiación de hasta 18 cuotas en dólares sin interés, una herramienta que también contribuye a dinamizar la demanda.
«Con un dólar estable, la gente se anima a tomar compromisos de pago y aprovechar este tipo de financiación», agregó.
El nuevo atractivo de los barrios abiertos
Desde Transatlántica observan un cambio en las preferencias de los compradores. Mientras durante años el mercado se inclinó por los barrios cerrados, hoy el elevado costo de construcción y mantenimiento lleva a muchas familias a evaluar alternativas más accesibles.
Según Mansilla, el incremento del costo de edificar una vivienda, que ronda actualmente los 1.500 dólares por metro cuadrado, obliga a repensar la ecuación económica de muchos proyectos familiares.
«El problema es que el costo de construir es el mismo sobre un lote de 30.000 dólares que sobre uno de 400.000. Y cuando todavía no construiste, además tenés que afrontar gastos centrales durante meses o años. Eso hace que los barrios abiertos ganen atractivo», analizó.
Un polo comercial para acompañar el crecimiento
El desarrollo también contempla un sector comercial con 21 locales que buscarán convertirse en un nuevo centro de servicios para la zona. Si bien algunos espacios ya fueron comercializados, la empresa planea administrar cuidadosamente el mix de actividades para garantizar una oferta equilibrada y complementaria.
La idea es consolidar un núcleo comercial que acompañe el crecimiento residencial y aporte valor a quienes elijan vivir en el emprendimiento.
Con obras en marcha, una ubicación estratégica y una propuesta adaptada a las nuevas condiciones del mercado, Distrito Roldán aparece como uno de los proyectos inmobiliarios que mejor capitaliza la expansión del área metropolitana de Rosario. Para sus desarrolladores, la fuerte respuesta de los compradores confirma que existe una demanda activa por desarrollos accesibles, bien ubicados y con infraestructura de calidad.













