Rosario Metropolitana: el sector privado pide un lugar en la mesa que define su futuro

El Foro de la Vivienda reúne a 11 entidades, con la AEV, CAMARCO y la CUPS como grandes motores. En la reunión previa a Urbanística, Alfonso Vegara enfatizó que un plan territorial necesita involucrar primero al empresariado local: su compromiso es una condición para atraer inversión internacional.

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Pensar Rosario Metropolitana a largo plazo exige reunir a quienes gobiernan, planifican, investigan, desarrollan proyectos y ejecutan inversiones. Esa es la apuesta que el Foro de la Vivienda Rosario impulsó a través de Urbanística 2026, realizada el miércoles 14 de octubre en la Bolsa de Comercio, y de una instancia previa de diálogo con intendentes, funcionarios, especialistas y desarrolladores, el martes por la tarde en CAMARCO.

Bajo el paraguas del Foro confluyen 11 entidades, con la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV), la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) y la Cámara de Urbanizadores de la Provincia de Santa Fe (CUPS) como grandes motores. La CUPS, la entidad más joven del espacio, está conformada fundamentalmente por desarrolladoras que encaran proyectos en los corredores verdes, donde el crecimiento residencial incorpora infraestructura, servicios y nuevos equipamientos.

La convocatoria expresa una voluntad de participar en las decisiones que orientarán ese crecimiento. El sector privado genera espacios para que los representantes públicos expongan sus perspectivas y también escuchen las experiencias empresarias y las dificultades que aparecen al concretar una inversión. Pide formar parte de la construcción de las políticas de Estado que definirán el futuro metropolitano.

Primero, el capital local

La reunión del martes por la tarde en CAMARCO fue deliberadamente concebida como un encuentro más reducido, que reunió a intendentes de la metrópoli rosarina, funcionarios y representantes de las entidades del Foro de la Vivienda para escuchar al urbanista español Alfonso Vegara, de Fundación Metrópoli. En ese ámbito de intercambio directo, Vegara puso particular énfasis en una condición para atraer inversiones: el empresariado local debe estar sentado en la elaboración del plan y comprometerse con él.

El razonamiento fue directo. Si un inversor internacional observa que quienes conocen el territorio no participan, no comprometen su capital y no han “comprado” ese plan maestro, difícilmente decida apostar por él. La inversión local constituye una señal de confianza para el capital que se busca atraer desde afuera.

Por eso, la participación empresaria debe comenzar en la definición de la estrategia de largo plazo. Un plan concebido para movilizar inversiones necesita que el privado local lo conozca, lo discuta, lo haga propio y encuentre condiciones para involucrarse. Ese respaldo le da credibilidad ante otros inversores.

Vegara lo expresó con énfasis en ese encuentro más cerrado: primero debe estar involucrado el capital local para que la convocatoria al capital internacional tenga sustento. Una observación con consecuencias concretas para Rosario Metropolitana y para el lugar que sus empresas reclaman en la planificación.

La experiencia chilena

Escucharon la presentación intendentes del área metropolitana y referentes como Eduardo Bressan, secretario de Planeamiento y Obras Públicas de Rosario; el reconocido urbanista Héctor Floriani, director general del Ente de Coordinación Metropolitana de Rosario (ECOM); Javier Fedele, director del Centro Universitario Rosario de Investigaciones Urbanas y Regionales (CURDIUR, UNR-CONICET); y Gonzalo Montoya, coordinador general de Desarrollo Urbano de la Municipalidad de Rosario, junto con desarrolladores.

Uno de los casos expuestos fue el Plan Maestro Territorial para la reconversión de Huachipato, en el Gran Concepción, Chile, desarrollado junto a Fundación Metrópoli, con Vegara como principal asesor del proceso. Una experiencia latinoamericana que acerca la discusión a las condiciones y los desafíos de la propia región.

El interés del caso reside también en su construcción participativa, que reunió a actores públicos, privados, académicos y sociales alrededor de una visión de futuro para el territorio.

La referencia permitió discutir cómo el diagnóstico territorial puede traducirse en proyectos y cómo los acuerdos entre distintos sectores contribuyen a sostener una transformación durante décadas.

Un plan que se haga propio

En el enfoque de Vegara, la planificación territorial y la inversión privada están estrechamente vinculadas. Su trabajo incluye la colaboración con desarrolladores inmobiliarios y corporaciones para dar forma a proyectos urbanos viables y capaces de atraer capital.

Bajo los conceptos de Superciudades y Territorios Inteligentes, plantea que las ciudades necesitan reconocer sus oportunidades, ganar competitividad y generar condiciones para convocar inversiones y talento.

Pero esa estrategia requiere participación desde el comienzo. El mensaje ante los referentes metropolitanos fue claro: cuando un plan queda en manos de algunos y deja afuera a otros, quienes no fueron convocados difícilmente lo internalicen y lo asuman como propio.

La continuidad de una política de Estado depende de esa apropiación. Quienes tienen responsabilidades diferentes sobre un mismo territorio necesitan participar de los acuerdos que orientarán su transformación.

En ese punto se inscribe el planteo empresario. El sector privado quiere aportar su experiencia sobre la viabilidad de los proyectos, las necesidades de infraestructura y las condiciones de inversión. Quiere estar en la mesa donde se elaboran las reglas y se define el rumbo.

Revisar los procedimientos

Desde este medio, que sigue de cerca el derrotero de las empresas por los distintos estamentos estatales, aparece una observación recurrente: hay procedimientos que podrían simplificarse, criterios que merecen revisarse y exigencias burocráticas que necesitan un análisis profundo.

Hacer las cosas bien, dentro de la norma, requiere reglas claras y procedimientos que permitan cumplirlas en plazos razonables. En la práctica, las inversiones pueden quedar detenidas durante años mientras atraviesan instancias administrativas, reúnen aprobaciones o enfrentan distintas interpretaciones de los requisitos.

Ese recorrido posterga obras, demora infraestructura y vuelve inciertos los tiempos de ejecución. La experiencia de quienes lo transitan constituye un aporte necesario para revisar las normativas vigentes y elaborar las futuras.

Desde esta mirada editorial, ese es uno de los objetivos de fondo de estas convocatorias: sentar al sector público y al privado en una mesa de diálogo capaz de vincular la planificación con las condiciones concretas para invertir. Un ámbito en el que haya espacio para exponer, pero también disposición para escuchar y revisar.

Una agenda metropolitana

Las entidades que integran el Foro de la Vivienda aportan conocimientos y experiencias sobre las distintas dimensiones del desarrollo urbano: la producción de suelo, el proyecto y la construcción, la infraestructura, la comercialización y los aspectos jurídicos y económicos. Esa diversidad permite abordar la transformación de Rosario y su región desde una perspectiva que reúne a los distintos sectores involucrados.

Pensar Rosario Metropolitana exige coordinar decisiones entre municipios, comunas y provincia. La localización de viviendas, actividades productivas, áreas comerciales y equipamientos tiene consecuencias que exceden cada jurisdicción.

Con el horizonte puesto en 2050, Urbanística organizó su programa en cinco ejes: ordenamiento territorial, movilidad sostenible, ambiente, vivienda y suelo, e infraestructura e innovación. La agenda incluyó a Vegara y a Thomaz Ramalho, de Curitiba, junto con funcionarios, empresarios, académicos y profesionales.

Las 11 entidades

El Foro está integrado por la AEV, la CUPS, la Cámara Argentina de la Construcción, la Cámara Inmobiliaria de Rosario, el Colegio de Abogados de la Segunda Circunscripción, el Colegio de Arquitectura y Urbanismo Distrito 2, el Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario, el Colegio de Escribanos de Santa Fe de la Segunda Circunscripción, el Colegio de Profesionales de la Agrimensura de Santa Fe de la Segunda Circunscripción, el Colegio de Profesionales de la Ingeniería Civil y el Consejo Profesional de Ciencias Económicas Cámara II.

Los encuentros impulsados por ese entramado institucional expresan un pedido concreto: que el sector privado tenga un lugar estable en las políticas que orientarán el desarrollo de Rosario Metropolitana. La advertencia de Vegara le dio una dimensión adicional: para convocar inversiones desde afuera, la región necesita construir primero el compromiso de quienes ya invierten en ella.

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