La infraestructura cloacal continúa siendo uno de los principales desafíos para acompañar el crecimiento urbano de Funes. Un relevamiento realizado por El Occidental muestra que la red sanitaria alcanza actualmente a poco más de un tercio de los inmuebles construidos de la ciudad.
De acuerdo con el análisis realizado por este medio, Funes registra 21.196 inmuebles construidos, de los cuales 7.484 cuentan con acceso a la red de cloacas. Esto representa apenas el 35% del total, mientras que 13.712 inmuebles (65%) permanecen sin acceso al servicio.

El relevamiento también refleja el peso que tienen los barrios privados dentro de la infraestructura existente. De los inmuebles con acceso a la red, 2.489, equivalentes al 33%, corresponden a urbanizaciones cerradas.
Los datos también evidencian que la cobertura cloacal sigue siendo limitada frente al crecimiento que experimentó Funes durante las últimas décadas. Mientras algunos sectores cuentan con el servicio, una parte importante de la ciudad continúa dependiendo de sistemas individuales de tratamiento de efluentes.

UN DESAFÍO PARA EL DESARROLLO SUSTENTABLE
Una red cloacal eficiente constituye una de las obras de infraestructura más importantes para el desarrollo de una ciudad. Además de transportar los líquidos residuales de manera subterránea, reduce el riesgo de contaminación de las napas de agua que puede generar el uso de pozos absorbentes y contribuye a mejorar las condiciones sanitarias de la población. Para que el sistema sea verdaderamente sustentable, la infraestructura debe contemplar no solo la recolección, sino también el tratamiento de los efluentes antes de su devolución al ambiente.

Los datos relevados por El Occidental muestran que Funes todavía tiene un largo camino por recorrer para consolidarse como una ciudad ambientalmente sustentable. Con casi dos de cada tres inmuebles construidos sin acceso a la red cloacal, el crecimiento urbano continúa avanzando más rápido que una de las obras de infraestructura más básicas para garantizar el saneamiento, proteger las napas de agua, preservar el ambiente y mejorar la calidad de vida de toda la población. La brecha entre la expansión urbana y la infraestructura disponible pone de manifiesto la necesidad de priorizar inversiones estructurales que permitan acompañar el desarrollo de la ciudad con servicios esenciales para todos los vecinos.










