El Gobierno nacional oficializó el llamado a licitación de la Etapa III de la Red Federal de Concesiones (RFC), un proceso que incorpora 3.900 kilómetros de rutas nacionales al sistema de gestión privada y que completa la reorganización del esquema vial en todo el país. La convocatoria fue publicada en el Boletín Oficial mediante la Resolución 174/2026 y está a cargo de Vialidad Nacional.
Aunque la medida tiene alcance federal, el impacto en el cordón oeste del Gran Rosario es directo: Funes, Roldán y San Jerónimo Sud están atravesadas por la Ruta Nacional 9, uno de los corredores más transitados del país y nexo clave entre Rosario y Córdoba. Se trata de una traza por la que circulan a diario miles de vehículos, desde tránsito liviano local hasta transporte pesado, además de concentrar parte del flujo productivo que se dirige hacia los puertos del Paraná.
Un nuevo esquema de concesiones
La Etapa III prevé la concesión integral —construcción, explotación, administración y mantenimiento— de distintos tramos nacionales. Con esta nueva fase, el sistema superará los 9.000 kilómetros concesionados en todo el territorio argentino.
El Gobierno nacional informó que el objetivo es elevar los estándares de mantenimiento, mejorar la seguridad vial y optimizar la calidad operativa de los corredores. A diferencia de modelos previos, el esquema no contempla subsidios estatales: el financiamiento de obras y del mantenimiento estará a cargo de inversión privada, mientras que Vialidad Nacional actuará como autoridad de control y fiscalización de los contratos.
Ruta 9: un corredor en transformación
En el caso de Funes y Roldán, la Ruta 9 dejó de ser únicamente un tramo interprovincial para transformarse en una arteria urbana que acompaña el crecimiento residencial y comercial de ambas ciudades. En los últimos años se densificó con desarrollos habitacionales, servicios, estaciones de servicio, nodos de gastronomía y proyectos de escala metropolitana que conviven con el tránsito de largo recorrido.
En San Jerónimo Sud, por su parte, el corredor funciona como punto estratégico de ingreso y egreso hacia zonas productivas y conexiones regionales, reforzando su rol como enlace entre la actividad agrícola e industrial del interior santafesino y la red logística mayor.
El avance del proceso de concesión se da en un contexto donde el flujo vehicular sobre Ruta 9 aumentó de manera sostenida, impulsado tanto por la expansión del área metropolitana como por la intensificación del intercambio logístico entre Rosario y Córdoba. El corredor opera hoy con uno de los niveles de exigencia más altos de la región.
Con esta licitación, el Gobierno nacional ingresa en la fase final del rediseño de la red concesionada. La medida forma parte de una estrategia que busca consolidar un modelo vial basado en inversión privada, con operadores responsables de la gestión integral y con supervisión estatal permanente.













