Condo del Bosque se posiciona como uno de los desarrollos residenciales más estructurantes del noroeste rosarino. Inserto en el Distrito del Bosque —un masterplan concebido bajo el concepto de ciudad de los 15 minutos—, el proyecto articula vivienda, educación, deporte, recreación, áreas forestales, espacios sociales y futuros servicios comerciales dentro de un mismo entorno planificado. Su localización en Fisherton, a solo 15 minutos del centro y en relación directa con el Bosque de los Constituyentes, le otorga un carácter urbano-ambiental distintivo dentro del corredor Newbery, una de las áreas de mayor expansión reciente.

Sobre un predio de 3 hectáreas, Condo del Bosque despliega un tejido de 8 torres de baja altura, todas de planta baja y cuatro pisos, que totalizan 29.000 m² construidos, 242 departamentos y 280 cocheras. El conjunto sigue criterios de densidad equilibrada, fuerte presencia del verde y jerarquización del espacio exterior como parte del diseño arquitectónico. La Torre 1, ya finalizada y en comercialización, anticipa la etapa de consolidación del emprendimiento dentro del masterplan.
La accesibilidad es uno de los factores decisivos que explican la valorización sostenida de este sector del noroeste rosarino. A pocos metros del proyecto, Avenida Jorge Newbery fue transformada en un corredor de alta calidad urbana, con dos carriles por sentido, cantero central, iluminación LED, semaforización completa y calzada renovada, además de una vinculación más eficiente con Avenida Circunvalación. En paralelo, la reconfiguración del Boulevard Baigorria consolida la continuidad vial del área y mejora su integración en el sistema metropolitano.
Este salto en infraestructura acompaña un proceso más amplio: el corredor Newbery está siendo reconfigurado como una nueva centralidad urbana a partir de la construcción de la nueva terminal aeroportuaria, la llegada de proyectos urbanísticos mixtos —que integran residencias, oficinas, comercios y polos gastronómicos— y la consolidación del equipamiento educativo y deportivo dentro del Distrito del Bosque. Ese conjunto de inversiones posiciona al corredor como una zona de alta demanda, con condiciones singulares en Rosario: conectividad, servicios completos, paisaje natural y una matriz de usos urbanos en expansión.

Desde el punto de vista de servicios, el emprendimiento se desarrolla en un entorno provisto de infraestructura urbana completa: red de agua potable, cloacas, gas natural y tendido eléctrico. Esta disponibilidad es clave para sostener un desarrollo de escala media en baja altura y garantizar su integración inmediata con el tejido existente.

La propuesta habitacional incorpora una matriz tipológica diversa, según detalla el brochure: lofts de 59 m², unidades de 1 dormitorio de 58 m², 2 dormitorios de 81 m² y 3 dormitorios de 112 m². Todas cuentan con parrillero en el balcón, expansiones generosas y un diseño pensado para maximizar la iluminación natural, las visuales abiertas y la integración con el paisaje verde circundante.

El diseño de los espacios comunes cumple un rol esencial en la experiencia cotidiana dentro del conjunto. Un gran parque central articula piscina, solárium, SUM, áreas recreativas, senderos peatonales, espacios de descanso y amplias superficies verdes que refuerzan la lógica de vida al aire libre. El condominio incorpora cocheras cubiertas y semicubiertas, seguridad 24 horas y una organización interna orientada a garantizar tranquilidad, fluidez circulatoria y escala barrial controlada.
En términos urbanísticos, Condo del Bosque no solo suma vivienda: agrega estructura. Su implantación, su baja altura edilicia, su integración al bosque y su articulación con un masterplan de usos mixtos lo convierten en un caso ejemplar del nuevo ciclo de crecimiento del oeste rosarino, donde infraestructura, ambiente y planificación comienzan a converger para producir una centralidad contemporánea, sostenible y con identidad propia.












