Cardón preparó un regalo muy especial para el Papa León XIV: un poncho artesanal confeccionado en Seclantás, en el corazón de los Valles Calchaquíes, como expresión de afecto y homenaje a nuestras raíces culturales.
Para su elaboración, la marca convocó a una familia de artesanas salteñas que mantiene vivo el oficio del tejido en telar criollo, un conocimiento ancestral transmitido de generación en generación.
El poncho fue confeccionado íntegramente con pura lana de oveja, utilizando la técnica tradicional de palo plantado. Su elaboración requiere entre 15 y 20 días de trabajo para cada uno de los dos paños que lo conforman. Las artesanas entrelazan, uno por uno, más de 200 hilos a través de la urdimbre, en un proceso realizado completamente a mano.
Uno de sus detalles más significativos es el color amarillo, característico de la insignia papal, obtenido mediante el teñido natural con jarilla, una planta autóctona de las regiones áridas de nuestro país. El proceso comienza con su recolección y continúa con la preparación artesanal del tinte.
La pieza se completa con el bordado del escudo del Papa León XIV y terminaciones realizadas a mano, que requieren varios días adicionales de trabajo.
Un regalo con identidad argentina
El poncho será presentado en una caja especialmente preparada por Cardón, acompañado por una carta dirigida a Su Santidad, un mensaje manuscrito de las artesanas y una descripción del proceso de elaboración.
Con esta iniciativa, Cardón reafirma su compromiso con la puesta en valor de nuestra identidad cultural y de los oficios artesanales que forman parte del patrimonio argentino.
Más que una prenda, el poncho representa una parte de nuestra tierra: el afecto, la identidad y el saber de generaciones, expresados a través del trabajo de las manos artesanas.



















