La Asociación Bancaria Rosario encendió las alarmas ante la decisión del Banco Santander de avanzar con el cierre de sucursales en todo el país. En ese marco, dos delegaciones del Gran Rosario —Pérez y Puerto General San Martín— figuran entre las 36 filiales que dejarían de operar a mediados de marzo.
Según confirmó el dirigente Sergio Rivolta, referente del gremio, la entidad financiera ya inició el proceso de reorganización interna: los clientes de Pérez fueron notificados de que serán derivados a la sucursal Fisherton (Rosario), mientras que los de Puerto General San Martín pasarán a la filial de San Lorenzo.
Rivolta detalló que Santander cuenta con catorce sucursales dentro de la seccional Rosario: siete en la ciudad cabecera y una en San Lorenzo, Casilda, Arroyo Seco, Villa Constitución, Funes, Pérez y Puerto San Martín. “No está confirmado oficialmente, pero el cierre de Pérez y Puerto San Martín es casi un hecho”, advirtió.
El principal foco de preocupación del sindicato está puesto en el futuro laboral del personal: son ocho los trabajadores afectados, cuatro por cada sucursal. La Bancaria reclama que sean reubicados dentro de las delegaciones que permanecerán abiertas. “Estamos convencidos de que con el número de sucursales disponibles, estos compañeros podrían ser absorbidos sin dificultad”, señaló Rivolta.
Mientras el gremio se declaró en estado de alerta y movilización, esperan una comunicación formal del banco que confirme o revierta la decisión, en un contexto donde el sistema financiero ya atraviesa un proceso de reducción de estructuras físicas y migración de operaciones hacia canales digitales.












