El 60% de las expensas se destina a seguridad —unos $360.000 por vivienda— y 3 de cada 10 casas además paga alarmas propias de $90.000

Sobre una expensa promedio cercana a $610.000 mensuales, la vigilancia domina el presupuesto del barrio. Cerca del 35% de las viviendas suma cámaras o monitoreo privado además del sistema general.

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En un barrio privado, la seguridad no es un rubro más: es el componente que ordena la vida cotidiana y, sobre todo, el que más pesa en el costo mensual. En una expensa promedio de $610.000, la seguridad se lleva $360.500: el 59,1% del total. Traducido al bolsillo, son 6 de cada 10 pesos destinados a vigilancia, accesos y control.

La magnitud no se explica por un único ítem, sino por una estructura permanente que funciona 24/7: portería, control urbano, policía adicional, cámaras, barreras, combustible de móviles y mantenimiento del sistema. Es el “motor” más caro del esquema.

La expensa “en números”: cuánto pesa cada rubro

Sobre una expensa mensual de $610.000, la composición queda así (montos aproximados por vivienda):

  • Seguridad: 59,1% → $360.500
  • Mantenimiento / operativos: 21,7% → $132.400
  • Administración: 6,0% → $36.600
  • Club / deportes: 5,6% → $34.200
  • Obras y mejoras: 4,6% → $28.000
  • Bienes de uso: 1,1% → $6.700
  • Agua red barrio: 1,1% → $6.700 

El dato que estructura todo es el primero: seguridad sola equivale a $360.500, por encima de cualquier otra categoría y con diferencia.

Por qué las porterías están dentro de “Seguridad”

Uno de los puntos que más conviene entender es el rol de las porterías. En un barrio privado, la portería no es “administración”: es seguridad operativa. Es el primer filtro del sistema porque controla el ingreso de vecinos, invitados, proveedores, personal doméstico, deliveries y contratistas, además del egreso y la circulación.

Esa tarea exige cobertura permanente, turnos, protocolos, sistemas de identificación, comunicaciones y barreras. Por eso, las porterías integran el presupuesto de seguridad: su función esencial es controlar accesos.

Dentro del esquema, también aparece una distinción clave para dimensionar el gasto real: la portería principal y la portería de servicio. Ambas cumplen funciones distintas (una más orientada al acceso de vecinos e invitados; la otra, al flujo de proveedores y personal), pero las dos requieren continuidad y control. Saber cuánto cuesta cada una permite “ver” en detalle una parte importante del rubro seguridad.

Policía adicional: el refuerzo que se siente en la cuenta

Dentro de la seguridad general, un componente destacado es la policía adicional. En el caso analizado, el gasto mensual total en ese rubro asciende a $21.917.216. Llevado a escala doméstica, equivale a aproximadamente $70.000 por vivienda por mes.

Es un dato clave porque muestra cuánto cuesta agregar un refuerzo externo al sistema interno del barrio: dentro de los $360.500 de seguridad mensual por vivienda, una parte concreta —$70.000— queda asociada a policía adicional.

La seguridad también es sueldos: el peso del personal

Otra lectura decisiva es la que separa “tecnología” de “estructura humana”. En este tipo de esquemas, el gasto pesado y constante es personal.

Sumando seguridad, mantenimiento y guardavidas, el gasto mensual estimado en sueldos llega a $83.891.686, lo que representa el 42,7% del presupuesto total. En una expensa promedio de $610.000, eso equivale a alrededor de $260.000 por vivienda destinados a salarios.

En otras palabras: casi la mitad de la expensa se explica por sueldos, y dentro de ese universo la seguridad (con porterías y control) ocupa un lugar central por la cantidad de horas que debe cubrir.

El segundo anillo: seguridad privada dentro de cada casa

En paralelo al sistema general del barrio, crece la seguridad individual de cada vivienda. El dato es concreto: aproximadamente el 35% de las casas (cerca de 3 de cada 10) ya instaló cámaras privadas, alarma o ambos sistemas combinados.

Ese refuerzo tiene un costo mensual adicional: una empresa de seguridad cobra alrededor de $90.000 por mes, más el kit inicial. Y ese kit puede volverse significativo porque el costo depende de la cantidad de sensores: en casas típicas de barrios privados suelen ser muchos, por una razón estructural del diseño residencial: viviendas con múltiples aberturas y puertas ventana (al menos en dos lados) y, sobre todo, sin rejas, con perímetros delimitados por cercos vivos o vegetación.

Cuánto termina pagando una vivienda por seguridad

Cuando se juntan ambos niveles, el gasto se vuelve contundente:

  • Seguridad del barrio (en expensas): $360.500 por vivienda por mes 
  • Seguridad privada en la casa (si se contrata): $90.000 mensuales 
  • Total combinado (para ese 35% de hogares): ≈ $450.500 por mes 
  • Dentro de la seguridad del barrio: ≈ $70.000 por vivienda corresponden a policía adicional 

La foto final es clara: en barrios privados, la seguridad no solo domina la estructura de gastos del consorcio; en una porción importante de hogares también se convierte en un doble costo mensual, sumando el sistema común del barrio y el sistema particular de cada casa.

 

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