“Somos la banda de los menores”: amenazas por handy, advertencias de bomba y denuncia del gremio municipal en Funes

La Asociación de Obreros y Empleados Municipales (Asoem) advirtió que trabajadores fueron intimidados durante un operativo y exigió medidas urgentes de seguridad para el personal en servicio.

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La Asociación de Obreros y Empleados Municipales (Asoem) de Funes, entidad que nuclea a los trabajadores del municipio, denunció un episodio ocurrido durante la madrugada del fin de semana en el que —según advirtió— agentes fueron amenazados mientras cumplían funciones.

A través de un comunicado, el gremio expresó su “más profunda preocupación” por lo sucedido y señaló que este tipo de situaciones pone en riesgo la integridad física del personal. En ese sentido, reclamó medidas urgentes de seguridad y advirtió que no pueden sostenerse servicios públicos bajo condiciones de exposición y vulnerabilidad.

Además, desde la entidad remarcaron la necesidad de evitar operativos en soledad, al considerar que incrementan significativamente el riesgo para los trabajadores en la vía pública.

Lo que circula en los pasillos municipales

En paralelo al pronunciamiento oficial, en ámbitos municipales comenzó a circular una reconstrucción de lo ocurrido que aporta contexto sobre la gravedad del episodio.

Según esa versión, cerca de las cinco de la mañana una voz ajena a la frecuencia interna emitió por handy un mensaje que simulaba una emergencia: alertaba sobre un supuesto accidente en la zona de Los Pumas y Fuerza Aérea —actual Arturo Illia— y pedía que los móviles se acercaran con las luces apagadas.

La situación no habría quedado ahí. Siempre de acuerdo a lo que circula, los mensajes derivaron rápidamente en una escalada intimidatoria, con amenazas directas tanto al intendente Roly Santacroce como a los agentes municipales.

En ese contexto, se repetía la frase “somos la banda de los menores”, junto con advertencias como “vamos a meter una bomba en la municipalidad”, “te vamos a matar a los de Control Urbano” y “nos vamos a quedar con todo el control”.

Frente a ese escenario, personal de Control Urbano habría advertido que no se trataba de una emergencia real y decidió no avanzar hacia el punto indicado. Otros equipos que sí acudieron no encontraron ningún accidente.

El episodio, tanto por la mecánica de la falsa alerta como por el contenido de las amenazas que se describen en esa reconstrucción interna, expone un cuadro de alta tensión que atraviesa Funes, cruzado por el escándalo.

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