La obra vial en el nudo de avenida Galindo y la autopista Rosario–Córdoba entra en una nueva fase. Tras la finalización de la rotonda de ingreso a Funes, la Provincia avanza con la segunda rotonda del esquema original, que ya tiene ubicación definida y proyecto técnico completo, incluyendo planimetría y criterios de ejecución.
Según el diseño aprobado, la nueva rotonda se construirá a la altura de la parada de colectivos, en un punto muy cercano al acceso principal de Kentucky. La elección del lugar responde a razones estrictamente técnicas: se trata de un tramo con mayor ancho disponible y mejores radios de giro, condición necesaria para una rotonda de escala metropolitana capaz de ordenar flujos intensos y garantizar maniobras seguras.
Desde la óptica de Vialidad, la decisión evita “forzar” una solución en un sector con limitaciones geométricas y aprovecha un corredor que permite amplitud operativa, absorción de tránsito pesado y funcionamiento estable en horarios pico y fines de semana.

Qué cambia para el automovilista
La localización elegida introduce una nueva lógica de circulación, especialmente para quienes se dirigen desde Funes hacia Rosario. La bajada histórica hacia la autopista dejará de tomarse de manera directa: el conductor deberá avanzar algunos metros más, ingresar al sistema de rotonda y desde allí realizar el retorno controlado para empalmar con la mano hacia Rosario.
El esquema busca eliminar cruces conflictivos a nivel, ordenar los movimientos de ingreso y egreso en un punto de alto volumen diario y mejorar la seguridad vial en un sector que concentra tránsito local y metropolitano.

Un sistema de dos rotondas, no obras aisladas
La intervención forma parte del esquema integral previsto desde el inicio para este acceso. Las dos rotondas —la ya ejecutada y la proyectada— funcionarán como un único sistema de distribución, con trazas complementarias, señalización e iluminación acordes a la demanda actual del corredor.
Con esta etapa, el acceso por Galindo deja de operar como una simple bajada de autopista y pasa a cumplir el rol de distribuidor vial estructural, alineado con la escala urbana que hoy presenta Funes y con la intensidad de circulación que registra uno de sus principales puntos de entrada y salida.













