La agenda urbana e inmobiliaria de la semana mostró con claridad por dónde está pasando hoy la dinámica más fuerte del mercado regional. En Funes, el foco volvió a ponerse en la infraestructura vial, con el anuncio de que en 15 días comenzará la segunda rotonda frente a Kentucky y con el inicio del bacheo en sectores deteriorados de Fuerza Aérea y Hernández, dos intervenciones que apuntan a acompañar una zona cada vez más exigida por el crecimiento. En paralelo, el mercado privado dejó dos movimientos fuertes: sobre avenida Galindo, Galinda! se prepara para sacar al mercado 39 locales comerciales de doble altura, mientras que en Ibarlucea Cinco Lagos salió a reforzar ventas con lotes desde US$ 45.000. Más atrás, pero como dato que ya no puede ignorarse, el Centro de Rosario sigue dando pelea: sostiene demanda, concentra búsquedas y ya lleva 10 meses de alza en el valor del metro cuadrado.
La rotonda frente a Kentucky entra en cuenta regresiva
El dato vial más importante de la semana pasó por el nudo Galindo-autopista. La Provincia iniciará en 15 días la obra de la segunda rotonda frente al ingreso a Kentucky, una intervención clave para ordenar uno de los puntos más sensibles del oeste metropolitano. La obra llega en un sector donde hace tiempo se superpusieron tránsito local, circulación regional, nuevos barrios y un flujo vehicular cada vez más intenso.
La relevancia del anuncio no pasa sólo por la obra en sí, sino por lo que representa. Se trata de un nodo que quedó desbordado frente al avance urbano del corredor y que necesitaba una respuesta concreta para mejorar maniobras, ordenar giros y reforzar condiciones de seguridad. En zonas como ésta, la infraestructura ya no acompaña el crecimiento: corre detrás de él.
Fuerza Aérea y Hernández, con bacheo en sectores deteriorados
El segundo dato vial de la semana fue menos vistoso, pero no menos importante para la vida cotidiana de la ciudad. El municipio pondrá en marcha trabajos de bacheo en sectores deteriorados de Fuerza Aérea y Hernández, dos arterias que vienen soportando una presión creciente por el desarrollo residencial del oeste funense.
En este caso, el valor de la noticia está en que la gestión empieza a intervenir corredores que hoy son parte central de la movilidad diaria. No se trata de calles secundarias ni de reparaciones aisladas. Son tramos clave para barrios ya consolidados y para nuevas urbanizaciones que multiplicaron el uso de esas vías y aceleraron su desgaste.
Galinda! prepara la salida al mercado de 39 locales
El movimiento comercial más fuerte de la semana se concentró sobre avenida Galindo. Allí, Galinda! se prepara para sacar al mercado su paseo comercial con 39 locales de doble altura, una escala que marca con claridad el salto que empieza a dar el corredor.
El dato no es menor porque confirma algo que el mercado ya venía insinuando: Galindo dejó de ser sólo una avenida de paso para empezar a afirmarse como un frente con centralidad propia. Cuando un desarrollo sale con semejante volumen comercial, el mensaje es claro: hay proyección de consumo, circulación, densidad y suficiente expectativa como para sostener otro nivel de actividad.
En esa lógica, la salida de estos 39 locales no sólo impacta sobre el proyecto de Fundar. También empuja la consolidación del corredor como una de las franjas más activas del nuevo mapa urbano del área metropolitana.
Cinco Lagos sale a acelerar ventas con lotes desde US$ 45.000
La otra señal fuerte del mercado llegó desde Ibarlucea. Cinco Lagos lanzó una ofensiva comercial con lotes desde US$ 45.000, en una etapa en la que el desarrollo busca convertir avance físico en ritmo de colocación.
El precio de entrada aparece como dato fuerte, pero no es lo único que explica el movimiento. También pesa el momento: una campaña de este tipo busca capturar demanda en una ventana donde todavía hay margen para ingresar, pero con un proyecto que ya tiene suficiente visibilidad como para bajar incertidumbre. En otras palabras, no se vende sólo expectativa, sino una escala de obra que empieza a darle otra consistencia a la propuesta.
Para Ibarlucea, además, la señal es doble. Por un lado, muestra que sigue habiendo apetito por grandes desarrollos en el norte metropolitano. Por otro, empieza a fijar referencias más concretas en una plaza que hasta hace poco se leía más por potencial que por valores de mercado explícitos.
El Centro rosarino no abandona la competencia
En un plano menos estridente, pero muy relevante como tendencia, el Centro de Rosario volvió a mostrar que no está dispuesto a ceder terreno. Los departamentos ya acumulan 10 meses de alza sostenida en el valor del metro cuadrado, empujados por una demanda que sigue firme.
Ese comportamiento empieza a marcar un cambio de clima. Después de años en los que el llamado efecto pandemia empujó fuerte hacia otras zonas, con más verde, más expansión o menor densidad, el área central vuelve a recuperar parte de su peso específico. La centralidad, la conectividad, la cercanía con servicios y la practicidad urbana vuelven a jugar con fuerza en la decisión inmobiliaria.
Eso no significa que el mercado haya dejado de mirar corredores nuevos o expansiones periféricas. Lo que muestra, más bien, es que el Centro volvió a meterse de lleno en la competencia y que el péndulo ya no se mueve en una sola dirección.
Una semana que mostró obra pública, ofensiva comercial y un centro que resiste
La foto semanal quedó marcada por una secuencia muy concreta. Funes puso sobre la mesa dos intervenciones viales necesarias para una zona que ya exige otra escala de respuesta. Galindo volvió a mostrarse como uno de los frentes más dinámicos del mercado, ahora con la salida de 39 locales. Ibarlucea reforzó posicionamiento con Cinco Lagos y su oferta desde US$ 45.000. Y Rosario Centro confirmó que sigue siendo un jugador fuerte, con demanda sostenida y diez meses consecutivos de suba en el m².













