Los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, que se desarrollarán entre el 12 y el 26 de septiembre, empiezan a generar movimiento antes del inicio formal de las competencias. Con más de 4.000 atletas, 43 deportes y 60 disciplinas, durante 15 días el evento movilizará deportistas, cuerpos técnicos, acompañantes y visitantes por distintos puntos de la región.
En Funes, uno de los establecimientos que ya comenzó a capitalizar ese movimiento es el Howard Johnson Hotel & Resort Funes, ubicado sobre la colectora de la autopista Rosario-Córdoba.
Su titular, Alejandro Piscione, explicó que la cercanía con algunos de los principales escenarios deportivos de Rosario y el corredor oeste aparece como un factor determinante para captar delegaciones.
“No te olvidás que tenés muchas actividades que se hacen en los clubes acá, por ejemplo el Jockey y el Rosario Golf, y tenés hockey en el Estadio Las Leonas. Entonces, por proximidad llega”, señaló.

Esa ventaja geográfica ya se refleja en las reservas. El hotel tiene semanas de septiembre con ocupación al 100% vinculadas al movimiento de los Juegos Suramericanos.
“Estamos al 100% de ocupación, tanto con delegaciones hípicas, tenemos gente de hockey también y de golf, y después familias que a lo mejor vienen a ver a los atletas y todo eso”, detalló Piscione.
El dato muestra cómo ODESUR empieza a derramar actividad por fuera de las sedes estrictamente deportivas y genera oportunidades para hoteles ubicados dentro del radio de influencia de las competencias.
En el caso del Howard Johnson, la combinación de acceso directo por autopista, cercanía con clubes y disponibilidad de infraestructura para grupos permitió captar parte de esa demanda.
Un movimiento que no depende sólo de ODESUR
La llegada de delegaciones durante septiembre potencia una tendencia que el hotel ya venía observando durante el año.
Equipos de hockey, fútbol y grupos vinculados con actividades ecuestres aparecen cada vez con mayor frecuencia dentro de su cartera de huéspedes.
“El turismo deportivo se siente, se siente, porque tener alguno de los clubes más importantes acá pegados, el Estadio Las Leonas, que también hay actividad ahí”, remarcó Piscione.
Incluso fuera del calendario de los Juegos, el establecimiento mantiene reservas relacionadas con competencias y actividades deportivas.
“Esta semana entran dos equipos de hockey que no tienen nada que ver con ODESUR. Siempre tenemos algún equipo de fútbol dando vuelta. La parte hípica con el Jockey Club, acá cerca, mueve mucho también”, contó.
La experiencia de septiembre permite así poner en primer plano un segmento que comienza a adquirir mayor peso dentro de la actividad hotelera de la zona.

Del turismo familiar al corporativo
El crecimiento del turismo deportivo se produce además en un contexto de cambios dentro del negocio hotelero.
Según Piscione, el primer semestre de 2026 mostró una caída importante del turismo familiar respecto del año anterior.
“El 2026 arrancó bastante flojo en la parte turística. Se notó una caída grande con respecto al año pasado”, explicó.
El comportamiento fue diferente en el segmento corporativo. Aunque también registró cierta desaceleración, el hotel logró mantener una demanda estable sostenida por empresas que utilizan sus instalaciones para alojamiento, reuniones y encuentros de trabajo.
“Después, el corporativo, si bien aflojó un poquito con respecto al año pasado, nosotros siempre nos mantuvimos bastante bien. Tenemos muchas empresas que trabajan con nosotros hace mucho tiempo, nos conocen, la ubicación gusta”, señaló.
La caída del turismo familiar terminó haciendo que el corporativo ganara todavía más peso dentro de la facturación.
“Este año el corporativo, en la facturación, tuvo una predominancia terrible, porque aflojó mucho el otro”, resumió.
El hotel cuenta además con cuatro salas de reuniones y un centro de convenciones con capacidad para más de 300 personas, infraestructura que permite recibir capacitaciones, reuniones empresariales, encuentros corporativos y eventos sociales.
Funes y un nuevo mapa de negocios
La expansión empresarial e industrial del corredor oeste también comienza a jugar dentro de la ecuación.
La llegada de nuevos desarrollos, parques industriales, fábricas y empresas amplía progresivamente la demanda potencial de alojamiento en Funes.
“Todo lo que se haga alrededor, fábricas, negocios, todo atrae. Se forma un polo de atracción y, obviamente, el hotel, esa gente necesita alojamiento”, explicó Piscione.
En el caso del Howard Johnson existe además una demanda consolidada vinculada al sector agropecuario, agroquímico, semillas y laboratorios.
“Nosotros trabajamos mucho con el agro, con empresas del agro, y laboratorios también. Nuestro cliente más fuerte es la parte agropecuaria”, sostuvo.
La ubicación sobre la autopista Rosario-Córdoba aparece como otro diferencial para ese público.
“Para todo lo que sea agro, empresas del agro, agroquímicos, semillas, es espectacular, porque los tipos vienen con la camioneta y no tienen que meterse al centro. Fácil acceso”, explicó Piscione.
Desde esa ubicación, el hotel también puede captar visitantes provenientes de distintos puntos productivos de la región. Localidades como Cañada de Gómez y Casilda, entre otras, quedan dentro de un radio de aproximadamente 25 o 30 minutos.
Deporte, empresas y eventos
ODESUR aparece así como una vidriera para un fenómeno que excede ampliamente las dos semanas de competencia.
La posibilidad de alojar delegaciones, cuerpos técnicos, familias y espectadores genera actividad en hoteles, gastronomía, comercios y otros servicios, mientras la creciente presencia de empresas y parques industriales suma otra fuente de demanda durante todo el año.
En ese contexto, el Howard Johnson logró capitalizar una combinación particular: proximidad con las sedes deportivas, acceso directo desde la autopista, infraestructura para grupos y una base consolidada de clientes corporativos.
El turismo familiar, mientras tanto, continúa más condicionado por el poder adquisitivo.
“El otro turismo está deprimido por un tema económico. Si bajó es por una cuestión de poder adquisitivo, no es porque la zona dejó de tener predominancia. Yo creo que cuando esto mejore, va a volver otra vez a lo que era”, concluyó Piscione.
Con más de 4.000 atletas llegando a la región y semanas de septiembre que ya alcanzan el 100% de ocupación, los Juegos Suramericanos empiezan a mostrar también su impacto económico: no sólo en las sedes donde se disputarán las competencias, sino en aquellos establecimientos que lograron posicionarse para captar el movimiento que genera uno de los principales eventos deportivos del año.











