PILAY SE ACERCA A LOS 50 AÑOS, SUPERA LOS 9.200 DEPARTAMENTOS ENTREGADOS Y AVANZA CON NUEVOS DESARROLLOS EN FISHERTON

Con más de 210 edificios construidos, la firma mantiene más de 68.800 m² en obra en Rosario, proyecta nuevas entregas en 2025 y amplía su expansión hacia zonas de alta demanda habitacional

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Próxima a cumplir cinco décadas de trayectoria, Pilay S.A. consolida su presencia en Rosario y refuerza su estrategia de crecimiento con la mirada puesta en nuevas áreas de la ciudad. Con más de 9.200 departamentos entregados en 210 edificios distribuidos entre Rosario y otras localidades del país, la compañía ratifica su rol dentro del desarrollo urbano local.

El modelo de construcción colaborativo que impulsa la firma continúa siendo el eje de su operatoria. Se trata de un sistema basado en el esfuerzo colectivo de los inversores, acompañado por una gestión integral de obra que se extiende a lo largo de todo el proceso constructivo. Esta lógica permite sostener los proyectos incluso en contextos económicos complejos, mediante mecanismos de adaptación que priorizan la continuidad de las obras.

En esa línea, la dinámica del sistema se ajusta a las condiciones del contexto macroeconómico, con el foco puesto en preservar la ejecución de los desarrollos y resguardar el interés común de quienes participan del modelo.

Durante 2025, la empresa concretó la entrega de nueve nuevos edificios en Rosario, entre ellos el Condominio Los Pasos. A su vez, prevé nuevas entregas en los próximos meses, entre las que se destacan BAUEN 139, ubicado en Necochea al 1900, y BAUEN 140, en Ovidio Lagos 1501.

Actualmente, Pilay cuenta en Rosario con más de 68.800 metros cuadrados en ejecución y supera los 110.000 metros cuadrados en proyectos presentados, lo que da cuenta de un ritmo sostenido de actividad.

En paralelo, la compañía comienza a expandir su presencia hacia nuevas zonas como Fisherton, ampliando su propuesta hacia entornos con alta demanda residencial, sin abandonar su tradicional desarrollo en el centro de la ciudad. Esta estrategia responde a cambios en las preferencias habitacionales y a una escucha activa de sus inversores.

“Pilay es parte de la historia urbana de Rosario y nuestra trayectoria se construye sobre la base de la confianza y el cumplimiento sostenido en el tiempo”, señalaron desde la empresa.

Cómo funciona el modelo y qué pasa con los plazos

Ante consultas sobre los plazos de entrega y los costos, desde la firma remarcan que Pilay no opera como una inmobiliaria tradicional, sino como administradora de un sistema de construcción colaborativo regido por contratos de obra.

En ese marco, explican que la extensión de plazos no implica incumplimiento, sino la aplicación de lo previsto contractualmente ante escenarios económicos que alteran la secuencia normal de pagos. Esto se vincula con la utilización de cuotas provisorias en contextos de crisis, evitando trasladar en su totalidad los incrementos de costos informados por la Cámara Argentina de la Construcción.

El esquema se basa en una lógica de construcción colectiva: los inversores aportan el capital y la empresa ejecuta las obras. En ese sentido, la obligación del inversor no se define como una deuda fija, sino como una obligación de valor, es decir, una participación proporcional en el costo real de la obra.

Este tipo de contratos de largo plazo, contemplados en el artículo 1011 del Código Civil y Comercial, prevé la posibilidad de readaptación frente a cambios en el contexto económico. Bajo este criterio, en los últimos meses más de 1.600 inversores en Rosario ya adecuaron sus contratos a las condiciones vigentes.

Con más de 4.200 hogares construidos en Rosario, Pilay continúa posicionándose como un actor relevante del desarrollo inmobiliario local, acompañando el acceso a la vivienda y proyectando su crecimiento hacia nuevas áreas con una propuesta cada vez más diversificada.

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