El Municipio de Rosario puso en marcha este martes una intervención directa sobre un terreno baldío ubicado en García del Cossio 915/919 bis, en el barrio Fisherton Norte (distrito Noroeste), que pertenece a una sociedad comercial y acumulaba más de 20 reclamos de vecinos por malezas altas, suciedad e insalubridad, según datos del propio municipio.
La acción fue encabezada por el intendente Pablo Javkin, en el marco de la aplicación de la ordenanza de autonomía municipal, que permite ahora al Ejecutivo local intervenir espacios privados sin necesidad de una autorización judicial previa cuando se haya intimado al propietario y exista un riesgo comprobado para la higiene urbana, la salud pública y la seguridad de los vecinos.
Según la Municipalidad de Rosario, el terreno intervenido estaba descuidado desde hace tiempo, con actas labradas en julio y octubre de 2025 y múltiples reclamos ingresados al Sistema Único de Atención (SUA). Bajo la nueva normativa, luego de las intimaciones correspondientes y transcurridos los plazos administrativos, la Secretaría de Ambiente y Espacio Público pudo ingresar para limpiar, desmalezar y asegurar el predio, sin necesidad de recurrir al fuero judicial.
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La intervención en este lote —que se suma a otra reciente en inmediaciones de La República y Acevedo— marca un punto de inflexión en el uso de las facultades otorgadas por la autonomía municipal, con un listado de más de 50 terrenos en condiciones similares que ya fueron relevados por la comuna y cuyos titulares fueron previamente notificados.
Desde el Ejecutivo local destacaron que la normativa es una herramienta para agilizar respuestas a problemas crónicos de abandono de inmuebles, que en muchos casos generan proliferación de malezas y vectores, basurales espontáneos y una percepción de deterioro urbano que afecta la calidad de vida de los barrios.
En el caso de García del Cossio, la Municipalidad sostuvo que la prioridad fue atender las demandas de los vecinos, garantizar condiciones de higiene y prevenir riesgos para la comunidad, subrayando que los propietarios de los terrenos deberán asumir los costos del operativo —que incluyen la limpieza y el desmalezamiento— así como las sanciones correspondientes si no regularizan la situación.
La puesta en marcha de este tipo de intervenciones refleja una implementación concreta de las facultades administrativas que la autonomía municipal brinda al gobierno local, orientadas a resolver situaciones de abandono urbano sin largas demoras procesales, agilizando las respuestas a reclamos comunitarios que suelen acumularse por años.












