¿Puede Kamala Harris derrotar a Donald Trump?

La vicepresidenta obtiene mejores resultados en las encuestas que Joe Biden, pero aún no está en territorio de victoria

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FUENTE: Financial Times

Una semana es mucho tiempo en política, y esta ha sido buena para Kamala Harris y los demócratas. La sensación de fatalidad inminente que había rodeado al partido durante meses se ha evaporado, hay energías renovadas en las bases y Donald Trump y su séquito parecen inquietos.

Y no son sólo vibraciones: el vuelco se nota en los datos. Tres nuevas encuestas publicadas el miércoles dan a la vicepresidenta un índice de aprobación superior al de Trump, algo que no había ocurrido con el presidente Joe Biden en meses.

Cabe reseñar que el impulso de Harris no proviene de votantes previamente decididos que cambian su lealtad, sino de ganar a votantes previamente indecisos, en particular los electorados joven, negro y latino a los que Biden había luchado por persuadir.

Pero estas cifras pintan un panorama excesivamente halagüeño. Las encuestas han sido nefastas para Biden. Si la cuestión es si Harris puede ganar el 5 de noviembre, deberíamos compararla no con el Biden de julio de 2024, sino con el Biden de los primeros días de noviembre de 2020. Según ese criterio, Harris se queda muy corta.

La ventaja de la vicepresidenta sobre Trump en el índice de aprobación es actualmente de unos cuatro puntos; en vísperas de las elecciones de 2020, la de Biden era de más de 15. En intención de voto, Harris está más o menos al mismo nivel que Trump, mientras que Biden a estas alturas de 2020 estaba varios puntos por delante. Un impulso temprano es bueno, pero para ganar debe obtener ganancias adicionales significativas.

La buena noticia para los demócratas es que soplan varios vientos a su favor.

Un sondeo de la empresa demoscópica Blueprint muestra que los votantes no culpan a Harris de la inflación y la mala situación económica como hacían con Biden. Su candidatura es, utilizando su propio mantra, «lo que puede ser, sin el lastre de lo que ha sido».

La misma encuesta muestra que Harris aventaja ampliamente a Trump en materia de aborto. Su fortaleza en materia de derechos reproductivos podría ser especialmente importante, ya que el giro de «Trump contra Biden» a «Trump y J.D. Vance contra Harris» hace que el aborto sea más relevante. Encuestas de Split Ticket muestran que si los dos bandos están claramente divididos sobre el aborto de cara a noviembre, esto supondrá un gran impulso para los demócratas.

Otro viento de cola procede del grupo de los que detestan tanto a Biden como a Trump. Datos de YouGov muestran que una gran pluralidad de este grupo planea votar a los demócratas en las elecciones al Congreso. No se trata tanto de votantes indecisos arquetípicos como de demócratas naturales que se desilusionaron con Biden pero a los que ahora se podría convencer para volver.

Las opciones de compañero de fórmula también favorecen a Harris. Vance fue elegido más por su ideología y lealtad que por estrategia electoral. En lugar del perfil clásico de un moderado que puede actuar como puente hacia los votantes indecisos, los habitantes de Ohio lo consideran más conservador que Trump. Esto contrasta con los posibles candidatos de Harris, Josh Shapiro y Mark Kelly, que impulsan a los demócratas en sus estados de origen, según el análisis de Brian Schaffner, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Tufts.

Pero no todo son ventajas, y la inmigración es probablemente la mayor vulnerabilidad de Harris. La vicepresidenta está recibiendo presiones simultáneas de algunos en la izquierda para que sea más blanda que Biden con respecto a la frontera, y por otros para que adopte una postura más firme en uno de los temas clave para estas elecciones, y en el que Trump lleva una clara ventaja.

A los republicanos les cogió por sorpresa la decisión de Biden de dimitir y han tardado en reaccionar, pero sus primeros anuncios de ataque contra Harris se centran en su historial de voto fuertemente izquierdista y sus pasadas declaraciones progresistas sobre la inmigración y la policía.

Una de las cuestiones clave en los próximos meses es si Harris puede utilizar su carrera en la aplicación de la ley para posicionarse como una demócrata moderada dura con la delincuencia, o si la retórica más progresista sobre la policía de su campaña de 2020 para ser la nominada demócrata será utilizada en su contra.

Gaza-Israel es otra vulnerabilidad potencial, pero las encuestas sugieren que aquí hay menos inconvenientes de los que cabría esperar: un demócrata blando con Israel (como se considera que ha sido Biden) pierde apoyo en la izquierda, pero un candidato que adopte una línea más crítica recuperará a esos votantes sin perder votos entre los moderados.

Harris es una candidata mucho más fuerte que Biden, pero de celebrarse las elecciones hoy, seguiría perdiendo. Para ganar en noviembre debe caminar por la cuerda floja para ganarse a los indecisos que quedan sin distanciar a otros por el camino.

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