Juliana Awada: negocios e inversiones de real estate en Uruguay

Tras anunciar su separación de Mauricio Macri, la ex primera dama consolida apuestas inmobiliarias en el este uruguayo, con foco en Rocha, una zona en plena proyección.

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La reciente confirmación de la separación entre Juliana Awada y Mauricio Macri, luego de 15 años de relación, tuvo impacto político y social, pero también despertó interés en el mundo de los negocios y las inversiones. En paralelo a ese proceso personal, la empresaria avanzó durante el último año con movimientos inmobiliarios estratégicos en Uruguay, particularmente en Punta del Este y el departamento de Rocha.

Según pudo reconstruir Forbes a partir de fuentes locales, una de las operaciones más relevantes fue la adquisición de una propiedad en Rocha, que comenzó a utilizarse durante el verano de 2025. Se trata de una inversión de perfil bajo pero ambición clara, alineada con la visión que hoy comparten desarrolladores y brokers del este uruguayo: Rocha emerge como la próxima frontera del crecimiento inmobiliario, frente a la madurez —y cierta saturación— de destinos tradicionales como Punta del Este y José Ignacio.

Rocha, la nueva apuesta del capital inmobiliario

El atractivo del departamento se apoya en factores estructurales. Hace pocas semanas, la Cámara de Senadores de Uruguay aprobó por unanimidad un aditivo al Presupuesto Nacional que habilita la construcción de un aeropuerto en Rocha, un hito largamente reclamado por el sector privado.

El proyecto se enmarca en la extensión de la concesión del Aeropuerto de Laguna del Sauce, actualmente operado por Corporación América Airports, del empresario Eduardo Eurnekian. El aditivo amplía el alcance del contrato para incluir la construcción, conservación y explotación de la futura terminal aérea de Rocha, aunque sujeto a exigentes evaluaciones técnicas, económicas y a cronogramas de inversión obligatorios.

Para el mercado inmobiliario local, la eventual conectividad aérea directa representa un cambio de escala: revaloriza el suelo, acelera desarrollos turísticos y residenciales y posiciona al departamento como una alternativa natural frente a un Punta del Este cada vez más congestionado en temporada alta.

Inversiones discretas y visión de largo plazo

En ese contexto, fuentes del sector consultadas por Forbes aseguran que en los últimos meses Awada viajó en reiteradas oportunidades a Punta del Este, donde avanzó en negociaciones vinculadas a tierras y proyectos inmobiliarios en la zona. Los detalles se manejan con extrema reserva, pero el patrón responde a una estrategia de largo plazo, enfocada en ubicaciones con alto potencial de revalorización y menor exposición mediática.

Para los operadores del mercado, la lógica es clara: valores todavía competitivos, expectativas concretas de infraestructura y un corrimiento natural de la demanda premium hacia áreas menos explotadas. Con o sin Mauricio Macri, Juliana Awada parece decidida a consolidar un portafolio inmobiliario propio en Uruguay, anticipándose a un nuevo ciclo de crecimiento en la costa atlántica.

En el universo del real estate, donde el timing es determinante, Rocha empieza a ganar lugar en el radar de los grandes patrimonios regionales. Y Awada, una vez más, aparece entre quienes llegan primero.

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