Abrir una pyme en Argentina demanda 2.373 horas de trámites —casi 300 jornadas laborales—, 45% más que el promedio internacional

El Índice de Burocracia 2026 compara 27 países de América Latina, el Caribe y Europa: la Argentina está entre los siete donde más tiempo lleva abrir una empresa. Una vez en marcha, en cambio, una pyme dedica a trámites unas tres horas de cada día hábil, un tercio menos que el promedio

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Una pequeña empresa argentina necesita 2.373 horas de trámites para empezar a operar formalmente: casi 300 jornadas laborales de ocho horas, o casi 14 meses laborales. Así lo revela el Índice de Burocracia 2026, elaborado por el Adam Smith Center for Economic Freedom de la Florida International University (FIU) junto a centros de estudio de 27 países. El capítulo argentino estuvo a cargo de Fundación Libertad.

En la comparación, el país queda en el puesto 21 de 27. El promedio de la muestra es de 1.638 horas (205 jornadas laborales, unos 9,5 meses), y en Francia, Italia o Brasil alcanza con entre 223 y 334 horas, menos de dos meses. Solo seis países exigen más tiempo que la Argentina.

 

El cuello de botella: los permisos de cada actividad

Lo que más tiempo consume son los permisos propios de cada rubro: 861 horas, más de un tercio del total. En la industria y la construcción la cuenta sube a 3.351 horas, contra unas 2.100 en el agro, el comercio y los servicios.

“El problema no es completar formularios, sino la acumulación de revisiones, observaciones y esperas entre un paso y otro”, resumió un profesional consultado para el estudio.

Funcionar y cerrar: por debajo del promedio

Una vez abierta, la pyme argentina dedica 784 horas por año a trámites: 98 jornadas laborales, o unas tres horas de cada día hábil. Aun así, el país queda en el puesto 14 de 27, un tercio por debajo del promedio (1.178 horas), y mejora frente a las 862 horas de 2024. El tiempo se reparte casi en partes iguales entre lo laboral (sueldos, cargas sociales, altas y bajas) y lo impositivo.

Por primera vez, el Índice mide también el cierre: en la Argentina, disolver, liquidar y dar de baja una pyme lleva 1.269 horas (unas 160 jornadas laborales), un tercio del promedio (3.654 horas). Con las tres etapas combinadas, el país integra el grupo de 15 naciones con mejores resultados generales.

La desregulación tiene que llegar a provincias y municipios

El Gobierno nacional impulsa una fuerte agenda de desregulación y simplificación en distintos frentes. Pero una parte importante de los trámites que enfrenta una pyme no depende de la Nación, sino de provincias y municipios, que mantienen sus propios permisos, habilitaciones, controles y plazos. Por eso los cambios todavía se sienten poco en el día a día de las empresas: para que la simplificación llegue de verdad, provincias y municipios tienen que sumarse a esa agenda.

Sobre el Índice. El Índice de Burocracia, en su sexta edición, mide el tiempo que una pequeña empresa representativa dedica a trámites para abrir, funcionar y cerrar en 27 países: 20 de América Latina y el Caribe y 7 de Europa. Las jornadas laborales se calculan de ocho horas. El capítulo argentino fue elaborado por Fundación Libertad.

Informe completo: freedom.fiu.edu/index-of-bureaucracy

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