En una sesión maratónica que culminó en la madrugada, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó la reforma laboral con un cambio que deberá ratificar el Senado para convertirla en ley. El resultado fue 135 a 115. En la votación en particular, el gobierno consiguió aprobar todos los capítulos sin modificaciones.
El oficialismo logró encolumnar a su tropa de La Libertad Avanza y coordinó una coalición heterogénea con el apoyo clave del PRO, la gran mayoría de la UCR y sobre todo bloques provinciales que responden a gobernadores.
Los diputados por Santa Fe
Los 19 legisladores santafesinos estuvieron presentes para votar. En general, los libertarios voatron a favor: Alejandro Bongiovanni, Nicolás Mayoraz, Rocío Bonacci, Romina Diez, Juan Pablo Montenegro, Agustín Pellegrini, Verónica Razzini, Yamile Tomassoni, y Valentina Ravera.
Todos los representantes de Unión por la patria votaron negativamente: Alejandrina Borgatta, Florencia Carignano, Agustín Rossi, Diego Giuliano, Germán Martínez y Caren Tepp. También lo hicieron de manera negativa los dos socialistas integrantes del bloque Provincias Unidas, Esteban Paulón y Pablo Farías.
«Seguir con una legislación que hace más de 20 años no genera empleo en blanco no es opción», concluyó luego de una sesión de diez horas.
La diputada nacional del PRO consideró que el plan de modernización laboral «no es una reforma perfecta, pero es el paso posible para que el corazón productivo de la Argentina vuelva a crecer». Así se anotó entre los 135 representantes que determinaron la aprobación para una revisión final en la Cámara alta.












